Archivo diario: 7 noviembre , 2010

El veredicto del dodo (¿funciona la psicoterapia?)

Uno de los primeros en cuestionar la eficacia de la psicoterapia fue el psicólogo alemán (afincado en Inglaterra) Hans Eysenck (Eysenck 1952). Este investigador recopiló los trabajos publicados hasta el momento y concluyó que aproximadamente el 60% de los pacientes sometidos a psicoterapia experimentaban alguna mejora; no obstante, entre los pacientes no tratados, aproximadamente el 70% mostraba una mejoría espontánea. De acuerdo con este estudio, la psicoterapia no tendría ningún efecto curativo.

Sin embargo, estudios posteriores contradicen el trabajo de Eysenck, el cual aparentemente sobrestimó la mejoría espontánea en pacientes no tratados . En un meta-análisis en el que se incluían 475 estudios y 25.000 pacientes se concluía que “el paciente medio que recibe psicoterapia se encuentra al final del tratamiento mejor que el 80% de los pacientes que no la reciben” (Smith et al., 1980). Otros estudios más recientes confirman las conclusiones de este trabajo y no las de Eysenck  (Andrews y Harvey, 1981; Landman y Daves, 1982).

Una de las cuestiones más debatidas ha sido (lógicamente) cuál de las diferentes tendencias o escuelas de psicoterapia funciona mejor. La mayoría de los estudios arroja el (sorprendente) resultado de que todos los tipos de psicoterapia son igualmente efectivos. Este fenómeno es conocido como el veredicto del dodo, en alusión a un pasaje de Alicia en el País de las Maravillas (Al finalizar la carrera, el dodo declara: todo el mundo ha ganado y todos deben tener premio).

Cómo es posible explicar que métodos psicoterapúticos basados en supuestos tan diferentes como la terapia psicodinámica (de orientación psicoanalista) y la cognitiva-conductual (de inspiración conductista) sean igualmente eficaces. Un factor explicativo puede ser el efecto placebo, del cual existen abundantes pruebas. Sin duda, el efecto placebo hace difícil evaluar la eficacia de estos tratamientos en mayor medida que al evaluar el efecto de un fármaco. En un estudio clínico ideal, el paciente no debería ser capaz de distinguir entre el fármaco en cuestión y el placebo; obviamente, esto es imposible de conseguir en el caso de la psicoterapia.

Un ejemplo. La figura adjunta muestra los resultados de un estudio efectuado con 279 pacientes deprimidos después de recibir terapia cognitiva (rojo), interpersonal (verde), el antidepresivo tofranil (azul) o píldoras placebo (amarillo). Los resultados mostraron que al cabo de 4 meses todos los pacientes tratados estaban mejor que el placebo (Gibbons et al. 1993).

Otros factores pueden estar operando. Por ejemplo, se ha argumentado que el hecho mismo de hablar regularmente con un terapeuta experimentado puede tener efectos positivos  (independientemente del tipo de terapia). Los críticos de la psicoterapia han señalado que se podría obtener un efecto similar, simplemente hablando con una persona de confianza.

Una posibilidad importante, que los meta-análisis no pueden discernir, es que cada forma de terapia resulte particularmente apropiada para cierto tipo de pacientes, siendo irrelevante o incluso perjudicial para otros. El veredicto del dodo sería entonces una consecuencia de agrupar los resultados de todos los pacientes en un mismo estudio. Por ejemplo, se ha visto que la terapia psicodinámica está contraindicada para pacientes de esquizofrenia.

¿Es posible concluir algo? En mi opinión, los estudios indican claramente que las distintas formas de psicoterapia pueden ayudar, independientemente de la mayor o menor solidez de sus fundamentos teóricos. Incluso si la mejoría se debe exclusivamente a una combinación de placebo y apoyo personal. Después de todo, el objetivo de la terapia es ayudar a los pacientes y no avanzar en el conocimiento. Además, muchas veces no es fácil conseguir ni algo que funcione como placebo ni a una persona de confianza con quien hablar, por lo que sin duda, la psicoterapia no debe descartarse como opción.

Por otro lado, debe tenerse en cuenta que la mayoría de las formas de psicoterapia representan una inversión considerable en tiempo y dinero (en general, no están cubiertas por los seguros médicos o los sistemas públicos de salud).

Gavin Andrews and Robin Harvey, MSR Arch Gen Psychiatry. 1981;38(11):1203-1208.

Gibbons, R. D., Hedeker, D., Elkin, I., Waterneaux, C., Kraemer, H.,

Greenhouse, J. B., et al. (1993). Archives of General Psychiatry,50, 739–750.

Janet T. Landman and Robyn M. Dawes.(1982) American Psychologist 37: 504-516

Smith M., Glass, G. & Miller, T. (1980). Baltimore, MD: John Hopkins University Press

25 comentarios

Archivado bajo Psicología