El puente del amor

Los filtros de amor siempre han tenido un lugar destacado en el repertorio tecnológico de brujas y hechiceras; y es lógico que sea así ¿acaso no sería muy conveniente disponer de una pócima que nos entregase directamente el corazón de la persona amada? Por desgracia, los filtros de amor habituales tienen el pequeño inconveniente de no funcionar en absoluto. Sin embargo, los amantes despechados pueden mirar a la ciencia en busca de ayuda ¿existe un filtro de amor probado científicamente? No exactamente. Lo más parecido en este sentido podría considerarse  el Viagra, pero está claro que no es lo mismo. En condiciones normales, para que el Viagra tenga alguna utilidad necesitamos primero un verdadero filtro de amor.

Lo que sí tenemos es el curioso y sorprendente experimento del “puente del amor”, publicado en 1974 en el Journal of Personality and Social Psychology por Donald  Dutton y Arthur Aron.  Este experimento se realizó en el mundialmente famoso puente Capilano, que es una de las principales atracciones turísticas de Vancouver. Se trata de un puente de cuerdas de 136 m de largo y con una caída de 70 m. El puente Capilano lo cruzan unos 800.000 turistas al año (supongo que no todos al mismo tiempo).

Dutton y Aron pensaban que los hombres podían sentirse más atraídos por una mujer (atractiva) si se encontraban en una situación de “estimulación debida a un peligro moderado”. En este caso, una atractiva mujer interpelaba a los (¿temerosos?) turistas masculinos que se aventuraban en el puente y les pedía su participación en un sencillo experimento psicológico. Básicamente tenían que hacer un breve comentario sobre una foto que se les mostraba; una tarea bastante fácil, pero no tanto si estás a 70 m de altura en un puente que se tambalea y cruje. Al final, la chica les daba su número de teléfono garabateado en un papel… por si tenían alguna pregunta adicional. Naturalmente, la variable dependiente aquí era el porcentaje de tipos que acababa llamándola. Como control, repitieron la misma pantomina en un ambiente más tranquilo (un parque público).

Para regocijo de los investigadores, los sujetos del puente Capilano telefonearon en mayor proporción que los del parque. Los psicólogos se han referido a este fenómeno como el paradigma de la atribución errónea. En esencia, el cerebro confunde la excitación debida al miedo con excitación por la chica (El experimento del puente ha sido repetido con algunas variantes y resultados variables).

Independientemente de que la teoría psicológica subyacente sea más o menos sólida, los aprendices de Romeo (o Julieta) pueden tratar de sacar partido al fenómeno intentando aterrorizar a sus potenciales parejas, aunque yo les recomendaría encarecidamente que no se les vaya la mano… Tu enamorad@ debe tener miedo de la situación, no de ti,

Dutton, D. G., & Aron, A. P. (1974). Some evidence for heightened sexual attraction under conditions of high anxiety. Journal of Personality and Social Psychology, 30(4), 510-517.

Anuncios

8 comentarios

Archivado bajo Psicología, Sexo, Uncategorized

8 Respuestas a “El puente del amor

  1. Pingback: El puente del amor - apezz.com

  2. Omar_Khan

    A mi la duda que me queda es si esto va igual para hombres que para mujeres. Supongo que debido al factor cultural habría un número menor de mujeres que se atrevieran a llamar al entrevistador pero sería interesante ver si el número incrementa respecto a algún lugar tranquilo. También sería interesante ver si es mas facil “ligar” a alguna mujer en esas condiciones. Bueno, yo estoy pensando obviamente en las ventajas que puedo obtener de estos experimentos jeje. Saludos

  3. Genial xD Ahora entiendo la razón de que las chicas que veo cuando juego a airsoft me parezcan todas tan atractivas

  4. LUNITA

    esta muy chida la foto y me gustaria

  5. Pingback: El puente del amor (atracción y riesgo)

  6. Uhu!!!

    Ahora hay que pensar en una “situación” de riesgo y…¡ponerse las pilas!

    Saludos

  7. ¿Y no puede ser que las personas que pasan por ese puente son más lanzadas que las que simplemente están caminando por un parque? Puede haber un montón de características diferentes entre los hombres que cruzaban el puente y los que iban por el parque. En mi opinión, para obtener resultados aceptables habría que extraer previamente una muestra válida de hombres y luego dividir el grupo en tres subgrupos: uno de control (en el laboratorio, por ejemplo), otro que debe pasar por el puente y otro en el parque si se quiere. Según la hipótesis de partida, los resultados en el parque y en el laboratorio deberían ser similares, mientras que los del puente serían distintos.

  8. Estoy de acuerdo en que el experimento no es muy riguroso y que, efectivamente, se debería haber pensado un control al respecto de lo que dices

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s