Ingeniero=¿terrorista?

terroingeniero

Si algo admiro de la cultura anglosajona es la tendencia al abordaje experimental de cualquier problema, aunque los resultados no siempre sean totalmente satisfactorios. Puede que este sea el caso del artículo (aquí) publicado por dos miembros del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Oxford, el cual concluye que los ingenieros tienen una tendencia bastante mal alta que otros profesionales a unirse a grupos terroristas islámicos.

Ustedes juzgarán hasta qué puntos las conclusiones son válidas, pero antes de nada debo mencionar que el citado artículo no ha pasado por un proceso de “peer review” y se basa en fuentes de información no totalmente fiables, como informes de administraciones, “working papers”,  diversos sitios de internet… en definitiva, no se trata de un trabajo “científico” en el sentido estricto.

Los autores, Diego Gambetta y Stefen Hertog, decidieron investigar la pregunta: ¿qué clase de persona se convierte en terrorista? Para ello investigaron la formación académica de una muestra de 404 terroristas islámicos procedentes de diversos países. De entre los que tenían una carrera universitaria, el 44% eran ingenieros. El siguiente grupo (19%) habían cursado “Estudios Islámicos” (una carrera coherente en este caso). Muy lejos quedaba Medicina (8%) y Economía (7%).

Dado que este “patrón” parece repetirse en países y grupos diversos, los autores se preguntan si existe alguna relación entre el hecho de estudiar ingeniería y el acabar militando en una de estas cédulas. El caso es que la pregunta resulta pertinente, ya que la frecuencia de ingenieros resultó ser entre 3 y 4 veces más alta que en otras profesiones, a pesar de que -en mi opinión- los datos son insuficientes y las fuentes poco rigurosas.

La hipótesis favorita de los autores es que el tipo de personalidad que te lleva a elegir este tipo de estudios también puede favorecer la tendencia a las “soluciones radicales”. Una baja tolerancia hacia la ambigüedad y la creencia de que la sociedad podría funcionar como un mecanismo, podrían contribuir a este fenómeno. Por supuesto, no deberían excluirse otras posibilidades. Tal vez los estudiantes de ingeniería procedan de familias humildes (en países islámicos) y por ello, con un mayor nivel de frustración. O tal vez, los que se encargan del reclutamiento “prefieran” ingenieros porque suelen ser inteligentes, pragmáticos y versátiles (esto último me  dijo de los ingenieros un director de recursos humanos, que no se dedicaba a reclutar terroristas sino ejecutivos).

Bueno, si los ingenieros tuvieran una “predisposición al mal”, ésta debería aparecer también en países no-islámicos. Cuando los autores investigaron al colectivo de ingenieros de Estados Unidos encontraron que los profesores de esta disciplina tenían una frecuencia siete veces superior a la media de ser fundamentalistas religiosos y de extrema derecha. Ignoro si hay algún estudio similar en España (pero no me extrañaría).

En definitiva, la relación entre terrorismo y estudios de ingeniería no parece muy firme ni está basada en datos demasiado sólidos. Sin embargo, la relación entre ingeniería y (formas moderadas de autismo) sí parece tenerla (Baron-Cohen et al. 1997; 1998).

Curioso ¿no?

Baron-Cohen, Simon, Sally Wheelwright, Carol Stott, et. al.1997. ‘Is there a Link between Engineering and Autism?’, Autism, 1: 153-163
Baron-Cohen, Simon, Patrick Bolton, Sally Wheelwright, et al. 1998. ‘Autism Occurs more often in Families of Physicists, Engineers, and Mathematicians’, Autism, 2: 296-
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24 comentarios

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24 Respuestas a “Ingeniero=¿terrorista?

  1. marsupio

    Me he quedado de piedra con el articulo del creacionismo,no tengo palabras.
    Las personas que rebaten la teoria de Darwin,o la evolución pierden para mi toda la credibilidad,es como decir que no nacemos de nuestras madres,
    que la muerte no existe,o que nos llegará el dia del juicio final.

  2. German

    Creo que es suficiente con visitar a Colombia para contradecir ese “estudio”.

  3. Federico

    No me voy a meter en líos diciendo si los ingenieros tienen tal o cual tendencia (estoy casado con una ingeniera), pero lo que sí me he dado cuenta a lo largo de la vida, y me ha provocado bastante sorpresa, es que la carrera que estudiamos marca mucho nuestra forma de entender el mundo. Muchas veces me ha llamado la atención cómo me resulta más fácil entenderme con otros biólogos, por ejemplo. Aunque de lo que estemos hablando no tenga nada que ver con la Biología.

    Algo similar he detectado con los países y sus culturas. Me parece que nos marcan más de lo que creemos, por lo menos más de lo que yo creía.

  4. Federico

    Y otra cosa (de acuerdo a mi comentario): si la correlación entre ingenieros y fudamentalistas existe realmente, no tiene por qué ser porque los fundamentalistas tiendan a estudiar Ingeniería, sino que también podría ocurrir que estudiar Ingenieria no constituyese una buena escuela para un pensamiento con amplitud de miras. Que no me maten los ingenieros, estoy hablando hipotéticamente.

  5. Hola Federico,
    Yo creo que el estudio es bastante incompleto, aunque plantea una cuestión interesante, como también los la que tú haces ¿Los estudios nos marcan?¿O personalidades similares tienden a elegir las mismas carreras? ¿O las dos cosas?

  6. Hola German,
    El estudio no utilizaba datos de Colombia, sino de países árabes.

  7. Néstor Mayer (Ing.)

    ¡Por fin sobresalimos en el ámbito político-institucional! ¡Somos malos, malos!
    Fuera de la chanza, creo que efectivamente mucho hace la falta de apego a las humanidades, que en general tienen los Ingenieros, por estar inmersos en materias técnico-empíricas. La mayoría de las veces con una fuerte capacitación, tanto en organizaciones productivas como en reparación de mecanismos. Es por tanto muy probable que sientan que pueden arreglar el mundo con un plan de mantenimiento correctivo.
    No veo plausible las consideraciones que aparecen en tu spot en cuanto a predisposiciones morales o políticas que promuevan al individuo a seguir carreras de ingeniería.

  8. Hola Néstor Mayer (Ing.)
    No sé muy bien a qué te refieres

  9. A mi la explicación me parece mucho más simple…

    Probablemente ya sean capatados en su juventud con mentes más moldeables e impresionables…

    Y una vez captados sean orientados a estudiar ingenierías, que pueden resultar mucho más útiles para realizar atentados que otras profesiones.

    Los que no valen para las ciencias los meten a teólogos…

    Porque hasta en terrorismo… el que vale vale… y el que no… a letras xD

    (Sólo un chiste, que nadie se ofenda) :->

  10. Néstor Mayer

    Solo quiero expresar que sería mejor plantear la pregunta ¿que clase de formación profesional coadyuva a tendencias terroristas? en lugar de ¿qué clase de persona se convierte en terrorista?
    Pues esto último implica una infinidad de factores genéticos y medioambientales, a mi entender, dificiles de precisar.

  11. Néstor Mayer

    Disculpas: donde digo spot es post.

  12. Aloe

    Una cosa que haría falta en primer lugar es saber cuales son los estudios universitarios elegidos por los estudiantes procedentes de países árabes (si era ese el perfil y no el de “países islámicos” que no es lo mismo).
    Quiero decir, si resulta que los estudiantes árabes eligen en mayor medida que los occidentales estudios de ingeniería, de eso podría resultar que la proporción de ingenieros entre los fundamentalistas o entre los terroristas fuese igualmente más alta, sin que eso significase nada en particular.

    Me parece probable que sus elecciones de carrera no sigan las mismas proporciones elegidas por los estudiantes occidentales o de otras culturas.

  13. loxias

    por eso los de Humanidades somos rojos, de izquierdas, ambiguos, un poquito maricones, tolerantes, ateos, receptivos de la diversidad y, la verdad, se han visto pocos terroristas que vayan con la Ilíada bajo el brazo….😉

  14. Perdonad mi intromisión. A mí me parece que, simplemente, las mentes infantiles son sumamente maleables y deformables. A todos los fundamentalistas les inculcaron o imbuyeron esas creencias desde muy pequeños: desde su más tierna infancia. Y para mucha gente es muy difícil desprenderse, después, de eso.

    Sólo así se explica, dentro por ejemplo de nuestra cultura occidental, que muchas personas con amplios conocimientos científicos (no sólo ingenieros, sino -por ejemplo- cardiólogos, químicos, matemáticos…) crean que el universo -con todas sus galaxias, constelaciones, nebulosas…- fue creado por un niño que nació en Belén hace 2000 años.

    Reparad en que mucha gente acepta esto, y acude a las celebraciones religiosas y confía plenamente que en un pedazo de harina está materialmente presente el creador del Cosmos.

    Sí, hace falta tener muchas “tragaderas”. Pero es que a esas personas les inculcaron la fe religiosa en la primera infancia, cuando se conforman las estructuras mentales y se elabora la base del psiquismo.

    Y esto que sucede en la cultura occidental, ocurre igualmente (referido, por supuesto, a otras convicciones) en el mundo musulmán.

    Por tanto, no creo que sea un problema de ingenieros. Estos profesionales resultan, a este respecto, los más llamativos, porque son quienes poseen conocimientos técnicos para diseñar un artefacto explosivo o planificar un atentado. Pero, ya digo, no es éste el tema.

    El tema es que no deberíamos permitir que a los niños se les manipule de un modo tan brutal (tan subliminalmente brutal). Los niños deberían tener derecho a que nadie les imbuyese unas creencias religiosas hasta que dispongan de la madurez de juicio suficiente para juzgar, contrastar y elegir por sí mismos (una religión determinada, o ninguna religión).

    Por supuesto, esto es actualmente una quimera. De hecho, nuestra Constitución española (sin duda aberrantemente) reconoce a los padres el “derecho” -sí, el derecho- a educar a los hijos según sus propias convicciones (o sea, a manipularles como peleles imbuyéndoles -en muchos casos de por vida- un credo religioso).

    Desde luego, hay personas que después, a lo largo de su existencia y gracias al conocimiento, las lecturas, la información, el contraste con otras opiniones, etc. logran desembarazarse de las creencias que acríticamentee les han imbuido en la niñez. Pero otras muchas nunca lo consiguen.

  15. Papá Gallo

    Loxias, pues yo soy de ingeniería (informática, aunque dejé los estudios antes de obtener el título), y tambien soy rojo, de izquierdas, ambiguo, un poco maricón (aunque hetero en lo sexual), tolerante, ateo, receptivo de la diversidad… y me he leído la Iliada (y la Odisea, y el Quijote, y la Divina Comedia…).

  16. Azarías

    Sin ánimo de defender a los ingenieros, que supongo se las bastarán solos, creo que la cosa es tan simple como que primero son fundamentalistas con ganas de ser terroristas y después estudian ingenierías porque resultan útiles para sus fines: mecánica, electricidad, electrónica, son ellas disciplinas muy adecuadas para fabricar ingenios mortíferos.

  17. José Manuel

    Preexcelsa, la explicación de Emilia. La argumentación que da me parece la más científica de todos los comentarios.

    El lavado de cerebro debería estar prohibido en una constitución de igualdad de derechos y obligaciones. (Y otras cosas más que no quiero entrar por no venir a cuento).

  18. Suscribo lo dicho por Emilia Alarcón… sobre todo lo de la quimera. Lo otro no pasa de ser una anécdota, que podría tener alguna explicación utilitaria (Oidun, aunque sea chiste).

  19. carlos

    Suscribo de pe a pa lo que dice Emilia. El integrismo y el fundamentalismo no tienen otra explicación que una irracionalidad transmitida de generación en generación. Cuando yo tenga hijos, si los tengo, tal vez les influya para que se hagan del Barça, pero no desde luego para que profesen una religión ni una ideología. ¿O es que no tienen dercho a elegir por sí mismos?

  20. Juan Ignacio (ingeniero)

    Como ya han señalado unos cuantos (por ejemplo, Emilia), este “estudio” invierte la relación causa-efecto, porque parece ser que obvia que la formación del ingeniero es potencialmente más útil para realizar atentados.
    Respecto a las preferencias culturales, políticas y estéticas, me parece una barbaridad generalizar.
    Yo mismo soy profesor de piano, y recuerdo que muchos compañeros en la Escuela sentían pasión por las artes en general.

  21. Juan Ignacio,
    Yo creo que el trabajo (aun siendo dudoso) no llega a tanto. Identifica una correlación y establece algunas hipótesis que podrían explicarla. Lo de las preferencias políticas (en USA) también es un dato potencialmente interesante. Tampoco veo que haya generalización.

  22. Juan Ignacio (ingeniero)

    Pablo,
    Muchas gracias por tu respuesta.

    He vuelto a leer tu comentario inicial al artículo para tratar de hilar un poco más fino:

    En primer lugar, creo que el estudio adolece (como empieza a ser habitual, desgraciadamente), de una falta considerable de rigor estadístico. Para establecer una correlación entre dos variables, es necesario “desactivar” la influencia contaminante de todas las demás variables potencialmente relevantes. Existen ejemplos en los manuales de estadística de tablas de datos que parecen sugerir una cierta correlación que, si se analizan más despacio para aislar las variables que realmente interesan, apuntan justo en la dirección opuesta.

    En el caso de estudios sobre aspectos psicológicos, el peligro de hacer inferencias estadísticamente infundadas crece considerablemente, y creo que éste es un ejemplo clarísimo.

    Pasar del estudio en los países islámicos (donde los terroristas necesitan ingenieros) a USA (donde el fundamentalismo religioso tiene su edén particular) sin reunir datos suficientes sobre Europa, Asia o el resto de América muestra la falta de rigor (y la necesidad de publicar) de este equipo, que tiene la osadía (en mi opinión) de aventurar conjeturas sobre el ingeniero típico (como si existiera tal cosa).

    “…puede favorecer la tendencia a las “soluciones radicales”. Una baja tolerancia hacia la ambigüedad y la creencia de que la sociedad podría funcionar como un mecanismo, podrían contribuir a este fenómeno…”

    Me parece incalificable. ¿Qué porcentaje de todos los ingenieros de el mundo han entrevistado?

    En cambio, un director de recursos humanos se está jugando su puesto de trabajo, así que debería tener más credibilidad:

    “…suelen ser inteligentes, pragmáticos y versátiles…”

    Con énfasis en “suelen”!

    Podríamos pensar que los departamentos de Sociología tienen tendencia a la falta de rigor estadístico, y aventurar hipótesis sobre la falta de formación matemática en esos ámbitos, pero estaríamos cayendo en el mismo error!!!!!

    Para finalizar, señalar la ONG “Ingeniería Sin Fronteras”
    http://www.isf.es/menu_isf/isf_identidad.php?$sesion_idioma=1&$menu=1&identifica=identidad&nombrexml=101

  23. loxias

    @Papá Gallo: falta que digas que eres un chico Macquero o Linuxero y entonces somos amigos.😉😉

    A mí lo que me sorprende no es que haya muchos ingenieros entre los “terroristas”; sino que haya entre ellos tanta gente instruida.

    Matar inocentes (no importa la causa) me parece propio de ignorantes y desequilibrados, no de personas cultas o formadas.

    Pero ya se sabe: ¡cuánto más peligroso es un imbécil que un malvado!!!

  24. pau

    Dudo que en España se hayan hecho estudios de este tipo. Y es que ya habrían salido a la luz por filtraciones o vete a saber el qué.

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