Emoción universal

music

Una vez me encontré un curioso CD en la famosa tienda neoyorquina Tower Records; se llamaba algo así como “Musicilina” y proponía utilizar la música como terapia psicológica, de modo que las canciones estaban clasificadas según el estado de ánimo; digamos, el Adagietto de la quinta de Malher para momentos melancólicos o las marcha de las walkirias de Wagner si necesitamos animarnos rápidamente.

Aunque no recuerdo bien los detalles, años después me fabriqué un invento similar (personalizado) en mi i-pod. No tengo ninguna duda de que a mi me funcionaba bien. La cuestión es, hasta qué punto la emociones que nos despierta la música pueden aplicarse a otras personas o, más difícil aún, a culturas diferentes ¿Podemos pensar que la Novena de Beethoven es un valor universal? Un equipo de investigadores, liderado por Thomas Fritz, del Instituto Max Planck de Cognición Humana y Ciencias Neurológicas, de Leipzig, está tratando de contestarla.

Evidentemente, esto no resulta fácil. La aproximación elegida consiste en buscar una etnia culturalmente aislada, hasta el punto de que sus miembros no han tenido una exposición previa a la música occidental. El pueblo elegido han sido los Mafa; una etnia de agricultores de Camerún que, créanlo o no, nunca han oído hablar de Julio Iglesias.

El descubrimiento ha sido que los Mafa reconocen esencialmente las mismas “expresiones” de felicidad, tristeza o temor en diferentes músicas que los occidentales. Vieron en particular que el “tempo” y la “clave” de las composiciones son interpretadas de forma parecida. Por ejemplo, ambos grupos tendieron a clasificar las composiciones realizadas en clave mayor como alegres y las escritas en clave menor como tristes. Esto es particularmente interesante, ya que la música Mafa expresa exclusivamente emociones alegres.

En otro experimento, los investigadores comprobaron que al añadir acordes disonantes a una música, en ambos casos los oyentes manifestaron un aumento de la “tensión emocional”.

Todo esto no implica que los diferentes individuos y culturas tengan gustos musicales muy diferentes, cosa que es evidente por otra parte. Lo que sí sugiere es que los cerebros humanos reconocen las misma emociones básicas en la música, igual que muchas expresiones faciales básicas expresan las misma emociones en cualquier contexto cultural.

Los humanos podemos ser distintos…pero sólo hasta cierto punto.

El trabajo:

http://www.cell.com/current-biology/abstract/S0960-9822(09)00813-6

14 comentarios

Archivado bajo Evolución, Música, Psicología

14 Respuestas a “Emoción universal

  1. Hay un trabajo interesantísimo con respecto a las relaciones entre música, lenguaje, psicología y evolución q

  2. Hay un trabajo interesantísimo sobre las relaciones entre lenguaje, música, evolución y psicología que supongo que conoces: lo publicó en España la editorial Crítica con el título, algo chocante, de “Los neandertales cantaban rap” y su autor es Steven Mithen. Por otro lado, este (y otros experimentos similares) desmonta la teoría de los absolutistas, esos que, históricamente encabezados por Stravinski, piensan que la música sólo tiene sentido analizada intrínsecamente, según sus propias reglas internas, y que no expresa absolutamente nada que haga referencia a lo extramusical, al mundo de los conceptos, las acciones o las emociones, que serían meras construcciones culturales (hay también una obra clásica fundamental para esta cuestión: “Emoción y significado en la música”, de Leonard Meyer, que publicó en España Alianza).

    Por otro lado, eso que hiciste con tu I-pod es algo que te ofrecen ya algunos lectores de mp3 y hasta teléfonos móviles: es el llamado sistema SensMe,que te permite crear listas de reproducción que agrupa las canciones según tu estado de ánimo, obviamente previa definición por tu parte de acuerdo a determinados parámetros: mi Sony Ericsson W715 lo tiene incorporado, aunque la verdad es que todavía no lo he probado…

  3. Diana Deutsch (http://deutsch.ucsd.edu/) señala que la música va muy relacionada con el lenguaje que aprendemos en los tres primeros años de vida. En sus estudios ha descubierto que un mismo intervalo de dos notas, en una región del mundo los sujetos de estudio afirmaban que el intervalo era ascendente, mientras en otra parte del mundo, el mismo intervalo parecía descender.
    Si esta hipósitesis es cierta, entonces no es sorprendente que la tristeza y la alegría suenen igual en culturas diferentes.

  4. Aloe

    Lei hace poco “Musicofilia” de O. Sacks, que me parece muy recomendable, y que explora tu tema, y cuaquier tema que tenga que ver con la música y la neurología, de forma casi exhaustiva, pero muy entretenida, y (a mi me pareció) muy competente.

    Por otra parte, y sin ánimo de discutir, yo creo que toda la vida se dijo “modo mayor” y “modo menor”, aunque igual lo de “clave mayor” es un calco inglés que no conozco pero se usa.

  5. Conceptos como “alegre” o “triste” en música son muy discutibles. Es cierto que un acorde en tono menor suena más “triste” que un acorde en tono mayor pero, si tenemos en cuenta que un acorde en tono mayor es, al menos un acorde de tres notas (tríada) entre cuya primera y tercera nota hay dos tonos (ejemplo DO-MI-FA -acorde de DO-) y que un acorde menor es un acorde entre cuya primera y tercera nota hay tono y medio (ejemplo LA-DO-MI -acorde de LA-) la expresión “tono mayor” o “tono menor” sólo servirá para la música occidental que, en principio, el intervalo musical más pequeño que distingue es el semitono (1/2 de tono). ¿Podríamos decir lo mismo en músicas como la árabe que distingue incluso cuartos de tono?

    Me temo que los observadores están influidos por sus propias sensaciones musicales. El ser humano precisa de un cierto período de aclimatación a nuevas formas musicales… incluso en occidente nuevas formas de expresión musical (hay muchos ejemplos) no han comenzado a ser entendidas y aceptadas hasta pasado un cierto período de aclimatación.

    ¿haríamos el experimento con música japonesa?

    ¿Consideraría “alegres” un finlandés las “alegrías” de Cádiz?

    No sé… me gustaría analizar en profundidad cómo se hizo el estudio.

  6. loxias

    Esto último de las expresiones faciales con semántica universal me llama mucho la atención y me gustaría saber. Cómo un gesto de aprobación o reprobación es intuido en todas las culturas. La duda, desconfianza, certeza, confianza, etc.

    ¿Por qué cuando reconocemos en el otro un sentimiento de culpa genuina, nos calma la ira?

  7. Sin abismarse por el proceloso mar de la musicología ni agarrarse a la ciencia como a un clavo ardiendo, desde que existe el muzak y el hilo musical, por mal hecho que esté el invento, los individuos pueden ser torpemente inducidos a creer que no escuchan el inevitable ruido ambiental mediante un fluido de “músicas ambientales”. Aunque para ciertos individuos educados en el “buen gusto”, el muzak y el hilo musical desencadenen todo tipo de neuropatías. Ejemplo: el horror que supone tener que aguantar esas supuestas músicas tranquilizantes asociadas al yoga, la relajación o la extracción de muelas. Los trabajos de Bian Eno, sin embargo, deben ser degustados y estudiados como algo valioso en el campo no sólo de las músicas aparentemente conductistas. Le debo muchos ratos de serenidad a su “Airports Music”.

  8. José Manuel

    Proclamo,

    La tristeza y la alegría NO suenan igual en culturas diferentes. Son emociones universales; la tristeza suena igual en todas las culturas y la alegría, ídem de ídem. No tiene nada que ver con la teoría de la música de Diana Deutsch, que sería una forma de la entonación ligüística.

    Saludos

  9. A mí me llama la atención que los perros y los gatos (lo he comprobado personalmente, como tanta gente que tiene animales) captan perfectamente el tono de nuestra voz.

    Puedes decir las palabras que quieras, que si las dices en un tono amable y “dulce”… el perro o el gato lo captan y reaccionan con alegría (moviendo el rabo los perros, ronroneando los gatos).

    Por el contrario, digas las palabras que digas, si las dices con un tono agrio y enfadado, el animal lo capta y reacciona con pesar o alejándose.

    Este tono, esta entonación o “musicalidad” del habla humana, es fácilmente comprensible para estos animales, que -valga la expresión- puede que no entiendan la letra de nuestro lenguaje pero sí la música.

  10. pablo lei tu nota y recuerdo cuando jugaba al rugby nos dabamos manija antes de entrar a la cancha con musica de AC/DC
    saluds

  11. **
    Distintos pero iguales

  12. José Manuel

    […] “Este tono, esta entonación o “musicalidad” del habla humana, es fácilmente comprensible para estos animales, que -valga la expresión- puede que no entiendan la letra de nuestro lenguaje pero sí la música”.

    Me ha encantado este párrafo, Emilia. Genial. Qué bien sintetizada la idea: las emociones son analógicas y, por ende, graduales. La comunicación del resto de los animales es emocional, comunican emociones. La nuestra, emocional, descriptiva y subjuntiva, a través del lenguaje binario.

    Saludos

  13. Gracias, José Manuel. Yo no soy científica, sino profesora de literatura (aunque me gustan los temas científicos y por eso visito asiduamente “la lógica del titiritero”). Esta idea de “el tono es el mensaje” la vemos también en el lenguaje coloquial, donde palabras como “cabrón” o “hijo puta” pueden ser tremendos insultos o elogios y halagos, según la entonación con que se digan. También está recogida esta idea en un relato de Saiz de Marco. Por si os interesa, lo copio:

    Y HAN CONVENIDO TODOS

    Hace tiempo que supe de la afición de mi tío a coleccionar diccionarios. Los tenía de casi todos los idiomas: indoeuropeos, árabes, semíticos, africanos, polinesios, precolombinos… Lenguas vivas y muertas. Incluso dialectos y lenguas inventadas.

    Pero no suponía que tuviera tantos diccionarios. Cuando, tras morir sin descendencia, heredé su biblioteca, me entretuve hojeándolos durante varios días.

    Llegó a obsesionarme una duda: ¿Habrá algo que se diga igual en todos los idiomas? Así fue como encontré cientos de vocablos para decir nube, para decir ojo, para decir alfombra…

    Un día que mi mastín entró en la biblioteca, se me ocurrió buscar “perro” y descubrí mil palabras para decirlo. Entonces empecé a llamarle con todos sus nombres: los que los humanos de todas las culturas hemos inventado para decir perro. A todas las palabras respondía, levantaba las orejas y me miraba.

    Así que, en cierto modo, lo encontré. El lenguaje universal es el tono. Entonadas con afecto, en cualquier idioma las palabras significan afecto.

  14. Muy interesante, me fascinan las emociones,
    mirate esto para empezar
    http://singyourownlullaby.blogspot.com/2009/04/music-and-language.html

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