El incidente Carrington

carrington

En una soleada mañana, a finales del verano de 1859, el astrónomo Richard Carrington se encontraba estudiando unas manchas solares, en su (bien equipado) observatorio privado. En ese momento, según su propio relato, sucedió un hecho sin precedentes: las manchas solares se convirtieron en una inmensa bola de fuego que sobresalía en la superficie del Sol. El astrónomo, consciente de que estaba asistiendo a un suceso realmente notable, corrió a buscar a un testigo. Por desgracia, cuando regresó al observatorio la mancha incandescente casi había desaparecido. Unos minutos después, un torbellino de plasma chocaba contra el campo magnético de la Tierra, lo que provocaría en los días sucesivos auroras boreales, que pudieron observarse en latitudes nunca vistas.

En España, el diario El Clamor Público comentaba este hecho en su edición del 6 de septiembre (puede consultarse online  aquí). Las auroras boreales eran tan intensas que se podía leer un libro de letra pequeña en plena noche. El temporal magnético duró unos cuantos días y cesó tan misteriosamente como había comenzado. En general, los efectos no fueron demasiado adversos excepto en un importante detalle: las líneas de telégrafo quedaron inutilizadas durante varios días.

¿Qué ocurriría si se repitiese este fenómeno hoy día? Según un estudio de la NASA, los efectos serían devastadores ya que, paradójicamente, el mundo que habitamos es muchísimo más sensible a este tipo de perturbaciones magnéticas. Tratemos de imaginarlo.

La cosa empezaría posiblemente un día de primavera o de otoño, digamos, cerca del anochecer. Las luces de las auroras boreales (o australes) nos dejarían maravillados y saldríamos a la calle a contemplarlas. De repente –ping- se va la luz. Improvisamos una cena a la luz de las velas, todavía encandilados con la belleza del meteoro.

A la mañana siguiente, el suministro eléctrico no se ha restablecido. Hay pocas noticias. La tele no funciona y la radio (de pilas) hace unos ruidos extraños. Por inercia nos empeñamos en ir a trabajar, lo que no resulta ser una buena idea: los semáforos están apagados y hay un atasco de narices. De todas maneras, sin luz, ni teléfono ni ordenadores, tampoco hay gran cosa que hacer.

Regresamos a nuestra casa (atasco de nuevo) y la situación empieza a resultar irritante. Los alimentos de la nevera y el congelador están empezando a estropearse. Y seguimos sin noticias. Las auroras boreales siguen ahí, pero ya no nos parecen tan bonitas. Se ven algunas columnas de humo negro en el horizonte; corren de rumores de que varios aviones se estrellaron la noche pasada. Nos las arreglamos para preparar la comida utilizando un aparato de camping-gas.

Al día siguiente, los nervios están a flor de piel. Para colmo de males, tampoco hay agua. Sin electricidad, las estaciones de bombeo no funcionan y cuando se acaban los depósitos locales no pueden rellenarse. No podemos ducharnos, ni lavar la ropa y…¿qué vamos a beber? Decidimos ir al centro de la ciudad a ver si nos enteramos de algo, pero el depósito del coche está casi vacío. Al llegar a la gasolinera nos llevamos otro disgusto: se les ha acabado el combustible y tampoco llegan los camiones cisterna.
¿Qué está pasando?

Para empezar, las partículas procedentes del Sol han inhabilitado temporalmente la radio y el GPS, provocando bastantes accidentes aéreos. Pero este no es –ni por asomo- lo más grave. La variación brusca del campo magnético de la Tierra tiene un curioso efecto: toda la red eléctrica se ha convertido en un gigantesco generador, lo que a su vez ha provocado la fusión del núcleo de los trasformadores. Esta avería es imposible de reparar, hay que cambiar el transformador. Pero aquí viene el verdadero problema: se ha fundido la mayoría de los trasformadores del planeta y sólo hay un pequeño número en reserva. Habrá que construir transformadores nuevos. Y aquí viene el segundo problema: es muy difícil hacer esto si no hay corriente eléctrica en ningún sitio. La luz no va a volver en bastante tiempo.

Cierto, los hospitales y algunos edificios importantes disponen de generadores eléctricos y pueden seguir operando (bajo mínimo) durante unas 72 horas. Pasado este tiempo ¡adiós medicina moderna! Tampoco es posible mantener el suministro de alimentos o medicinas en las grandes ciudades. Las personas dependientes de medicamentos (p.e. insulina) serán los primeros en tener un verdadero problema. Al cabo de tres días una marea individuos asustados y confundidos sale de las ciudades como una mancha de aceite en busca de bebida y comida.

Bien, el relato es clavado a una película de ciencia-ficción, pero ¿hasta qué punto se trata de un peligro real? Según el informe de la NASA, una tormenta magnética comparable al incidente Carrington tendría consecuencias terribles, dado que nos hemos vuelto muy, muy dependientes de algunas tecnologías, como la red eléctrica, la radio o el GPS. Paradójicamente, los efectos serían mucho peores en países desarrollados situados en latitudes altas y comparativamente leves en sitios como Sudán o Nueva Guinea.

Es cierto que no estamos preparados para un hecho así ¿Y cómo íbamos a estarlo? Es muy difícil que los gobiernos o las empresas estén dispuestos a gastar fuertes sumas para prevenir una catástrofe que no ha ocurrido jamás y que probablemente no ocurra en los próximos años. La buena noticia es que algunos estudios sugieren que fenómenos de la magnitud del Carrington suceden una vez cada 500 años, aunque esta estadística es muy poco fiable. Pero no se preocupen. Ni este año, ni el que viene está previsto que haya una gran actividad solar.

El próximo año con actividad solar intensa será el 2012.

carringtonforwww

34 comentarios

Archivado bajo Medio Ambiente, Uncategorized

34 Respuestas a “El incidente Carrington

  1. Pingback: El incidente Carrington. ¿Qué ocurriría si se repitiera?

  2. Mmm… 2.012… Pues, ¡oiga! igual es una forma de darle salida a la crisis…😉
    Un placer leerle (casi) a diario, profesor.
    Luis M.

  3. Pingback: Nuestra dependencia a ciertas tecnologías « GRUPO APHANIUS

  4. Apasionate entrada…si la extiendes un poquito y la aderezas la conviertes en un estupendo relato de ciencia ficción…te quedas con ganas de más cuando lees el post.
    Un saludo.

  5. McCourtain

    Pablo, ya me has dado la tarde. A la mierda con todo. Mañana me voy a Nueva Guinea.

  6. Genial entrada!

    Bastante acojonante la verdad… suena totalmente a película de estas tipo armaggedon…. aunque al parecer… ¿más realista?

  7. ¡Joder, Pablo! Me has dejado con el miedo metido en el cuerpo. ¿De dónde dices que se ha sacado la “predicción” de que “de momento, no se esperan tormentas de ésas”? ¿No será wishful thinking?

  8. Hola a todos,
    Sí, suena a peli se SF. Pero el que uno esté paranoico no significa que no le persigan.
    Yo voy a tratar de aprovechar el tiempo de aquí al 2012.
    Salu2

  9. Me parece un relato demasiado apocalíptico y exagerado. Sobre todo, porque no cuenta con un remedio tan sencillo como la jaula de Faraday.

  10. ¿Se puede meter toda la red eléctrica de alta tensión en una jaula de Faraday?

  11. Esa es otra, ¿por qué se convierte la red eléctrica en un generador?

  12. Me explico, que estoy siendo demasiado escueto.

    La red eléctrica se comportaría como un inmenso generador si constara de una única línea recta, pero no es el caso. Los cables tienen distintos tramos, con distintas direcciones y/o sentidos, lo que nos da millones de pequeños generadores que en unos casos se anularán y en otros no: es muy difícil predecir qué corriente se inducirá. En cualquier caso, ¿de qué orden de magnitud estaríamos hablando? En 1859 dicen que los telégrafos seguían transmitiendo tras apagar las baterías. Vale, pero los hilos no se quemaron ni nada por el estilo. Simplemente el telégrafo quedó inutilizado. Obviamente quiere decir que las corrientes no eran descomunales precisamente. ¿Esas pequeñas corrientes serían capaces de desbaratar y producir la “fusión” de todos los transformadores del planeta? ¿Serían capaces de desbaratar las líneas de alta tensión? Permíteme que lo dude. Y aunque así fuera, ¿es que no hay piezas de repuesto? ¿Cuando se fastidia un transformador hay que fabricar otro porque no hay repuestos?

    Lo que quiero decir es que está claro que se producirían daños, y seguro que habría sitios donde se iría la luz ¿unas cuantas horas? Los aparatos sensibles aquí en la Tierra, se pueden proteger mediante jaulas de Faraday, como iba diciendo. Lo que realmente me preocupa es la cantidad de miles de millones de euros que se irían en satélites, porque ahí ya está más complicada la cosa.

  13. Edustus

    2012!!!??? Al final me voy a creer las profecías y voy a pasar todo ese año pegado al wc. =)

  14. En todo caso, como no sabemos el día ni la hora, lo del Carrington es una buena excusa para darse un homenaje ¿no?

  15. Joder… quiero ver la pelicula YA!

    Pal 2012 decís que la ponen?

    Hasta el título es genial, ya oigo al doblador español que ponen siempre en estas peliculas diciendo “El indidente Carlington” chaniiiiiññññ

    xDDD

  16. McCourtain

    A mí que Pablo era un activista pro Madrid 2012 y quiere reventar los juegos a Londres

  17. el 2012? justo cuando estemos saliendo de esta crisis ( con un poco de suerte) …. esto será el golpe de gracia…

  18. Lorenzo

    Muy interesante el artículo. Creo que esto será una versión 2012 del efecto 2000, aunque tal vez con mayor base científica que el susodicho.

    Pero desde luego, sí que da bien la idea de que este mundo “idílico” en el que vivimos puede darnos unas cuantas sorpresas desagradables.

  19. Logos

    ¿Cuantos apocalipsis han anunciado en lo que llevamos? ¿Cuantos han ocurrido de verdad?

    Solo digo eso.

  20. Hola Logos
    Lo cierto es que apocalipsis locales ha habido unos cuantos. te recomiendo el libro de J. Diamond “Collapse” (Viking, 2005). Para que se produzca un colapso global es necesario un mundo globalizado, lo cual no lleva mucho tiempo.
    Supongo que los animales de granja creen cada día que van a recibir su comida como siempre, pero un día les meten en un camión…

  21. Lorenzo

    Krakatoa (Indonesia), 1883. Explosión de la isla volcánica, con consecuencias desastrosas para la población local (la explosión tuvo consecuencias planetarias).

    Tunguska (Rusia), 1908. Una explosión probablemente causada por un meteorito se estrella en Siberia. El impacto es equivalente al de una bomba de neutrones.

    Terremoto del Océano Indico, 2004. El segundo mayor terremoto registrado en la historia. Miles de muertos y millones de desplazados.

    Por sólo mencionar tres. Otro ejemplo: una supernova (o una hipernova) que estallase a tan sólo 100 años luz tendría consecuencias desastrosas para la vida en la Tierra (es lo que se supone que causó la extinción masiva del Ordovícico). Incluso a 3300 años luz podría causar daños graves.

    El universo es bastante hostil. La ventaja es que es también bastante grande y estas cosas no ocurren todos los días. Pero eso no significa que no puedan ocurrir.

  22. Pingback: El incidente Carrington

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  24. Rafa

    Para el 2012??? Que coincidencia, justo la fecha para la cual el calendario maya predice el fin del mundo!…

  25. Rafa

    Otra pregunta por que los aviones se estrellarian?…

  26. Dejarían de funcionar los instrumentos electrónicos de navegación

  27. ILI

    Hola, esta muy interesante, .. esto me imagino que tienen relacion con las profesias mayas y el cataclimos mundial del 2012…

  28. Pingback: El Incidente Carrington - Burbuja Econmica

  29. Dubitador

    http://www.futurescience.com/emp/emp-protection.html

    Se lee como un relato post-apocaliptico, pero todo va en serio.
    Sencillamente algo tan solo aproximado a lo del Incidente Carrington ya seria desastroso hoy en dia.

  30. Dubitador

    Por lo visto algo se puede hacer, pero es grandemente improbable que se lleve a cabo.
    http://www.futurescience.com/emp/emp-protection.html

  31. jóse

    en un principio no me creo esta historia, hay q saber si es verdad que la nasa tine este pronostico. que se vaya la corriente, ya nos pasó en Barcelona porque se quemó un transformador. si es positivo tener un camping-gas. dedicado a gabriel-ignacio

  32. Dubitador

    Unos minutos después, un torbellino de plasma chocaba contra el campo magnético de la Tierra

    Error, gran error. El plasma no viaja a la velocidad de la luz, asi que dificilmente podria impactar tan solo unos minutos despues de haberse producido la eyecion solar.

  33. Pancho Villa

    Vaya, parece algo tonto el pensar que cientos de aviones caeran del cielo, si en 1859 hubo 17 horas de antelación, considerando que fue cotidiano el tal Carrinton, ahora con cientificos escudriñando el sol cada segundo creo que tendriamos las horas suficientes como para bajar cualquier avion transcontiental, y de paso darle pa’ abajo al swicht de la luz, quitar unos cuantos transformadores y guardarlos en bodegas con estructura metalica (efecto faraday) y cimentación corrida, yo por lo pronto no tiro una bolsa mas de papas fritas, simplemente espero el aviso fatalista, volteo la bolsa metalica y coloco dentro mi mp3, al menos tendre 10 horas de música, ah y tambien mi cargador solar de baterias en otra bolsa, y mis pilas recargables en otra, y mi radio solar en otra, etc. etc. etc.

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