Polimorfismo genético asociado a la aversión al riesgo

wall_st

A pesar de los comentarios críticos que han recorrido últimamente la blogosfera especializada (más sobre el tema aquí), lo cierto es quela idea de interpretar la conducta humana a la luz de la Biología y, concretamente, de la Biología Evolutiva, no deja de ganar fuerza. No quiere esto decir que los aspectos “ambientales” que tradicionalmente han dominado en las ciencias sociales carezcan de importancia. Y tampoco quiere decir que las conclusiones de los psicólogos evolucionistas individuales sean siempre correctas (a menudo no lo son).

La Evolución proporciona un marco conceptual; llenarlo de contenido requiere integrar resultados de disciplinas muy distintas. La Genética del comportamiento constituye seguramente una de las puntas de lanza. Al identificar genes (más correctamente alelos) asociados a determinadas tendencias de comportamiento,  se abre la veda para que otros especialistas puedan entrar en el juego. Los neurobiólogos podrán buscar relaciones entre los genes y determinadas propiedades del cerebro (estructuras morfológicas, abundancia de determinadas moléculas, mayor o menor actividad en zonas concretas). Los psicólogos podrán refinar este trabajo, contrastando si las asociaciones encontradas son sólidas. Los biólogos evolutivos compararán las secuencias de los genes procedentes de distitintos individuos, poblaciones o especies relacionadas y, tal vez, podrán decir algo acerca de su origen y grado de selección por el que han pasado. Los genetistas podrán emplear algunos modelos animales para contrastar estos resultados, por ejemplo, modificando un gen en particular en el ratón y estudiando cómo se comporta el animal. Finalmente, los filósofos tratarán de entenderlo todo en conjunto. La integración con la Biología no arrinconará a las Ciencias Sociales, las hará mucho más interesantes.

Tal vez piensen que todo esto es ciencia ficción o, al menos, “wishful thinking”, pero no. Los resultados están llegando. A pasos cortos y con algunas vacilaciones e incluso meteduras de pata. Esa es la forma normal de avanzar. Y mostrar estos avances constituye el principal objetivo de este blog.

El “pasito” de esta entrada tiene un protagonista ya conocido: el gen DRD4 (tratado aquí), el cual está relacionado con la mayor o menor aversión que manifiestan diferentes individuos a asumir riesgos. No cabe duda de que las “preferencias de riesgo” constituyen un elemento central en cualquier modelo de “toma de decisiones” en humanos (y en el resto de las especies). Numerosos trabajos han mostrado que existe una considerable variabilidad individual en este aspecto. Sorprendetemente, variables tales como edad, raza, sexo, religión, nivel educativo y estatus socio-económico, explican tan sólo un porcentaje pequeño de esta variabilidad. En cambio, los estudios de gemelos idénticos señalan que aproximadamente el 25% de la varianza es heredable.

Se sabe desde hace tiempo que D4DR, un gen que codifica un receptor de dopamina, está relacionado con el control de las “conductas de riesgo”. En concreto, una parte de dicha proteína formada por siete repeticiones (denominada 7R) está implicada en la unión del receptor con la dopamina; en los individuos 7R+ es necesaria una mayor concentración de esta sustancia para producir una respuesta equivalente. Al mismo tiempo, se ha observado que la variación alélica en esta región también está asociada con una mayor tendencia a la “búsqueda de novedad”. En concreto, 7R se ha asociado a alcoholismo, conducta desinhibida, impulsividad, ludopatía e hiperactividad. Por supuesto, se trata de una asociación estadística, no quiere decir que cualquier individuo portador de este alelo manifieste inevitablemente estos rasgos.

Lo que han encontrado los autores de un trabajo (que se publicará próximamente en Evolution and Human Behaviour) es que 7R también está asociado a la tendencia a asumir riesgos financieros. Para obtener este resultado, los investigadores estudiaron a un conjunto de 24 individuos7R+ y 70 7R-, a los que sometieron a un juego que les permitía medir estas tendencias. Su conclusión: el polimorfismo 7R parece explicar tan sólo un 5% de la parte heredable de la variación.

Se trata de un pequeño efecto y de un pequeño paso

El trabajo aquí

4 comentarios

Archivado bajo Biología, Evolución, Filosofía, Genes, Psicología Evolucionista

4 Respuestas a “Polimorfismo genético asociado a la aversión al riesgo

  1. Pablo, es curioso el juego que está dando ese gen, DRD4, probablemente por su relación con la recepción de la dopamina, neurotransmisor involucrado en los procesos de la cognición, la conducta y las emociones, y que juega un importante papel en el desarrollo de la corteza prefrontal. También se ha encontrado que los menores que poseen las variantes 7-repetido y 521T de dicho gen tienen una probabilidad 10 veces mayor de presentar un apego desorganizado (me refiero a un tipo de vínculo afectivo con la madre o el padre casi patológico). También es bastante probable que el gen DRD4 esté relacionado con la ideología política, ya que algún estudio con neuroimagen ha encontrado que las personas que votan a la derecha muestran una mayor activación del sistema básico de amenaza, concretamente de la amígdala, ante la presentación de estímulos amenazantes. Es decir, las situaciones que conllevan riesgos les inquietan más que a quienes votan a partidos de izquierda.

    Un saludo

  2. Encuentro el asunto muy interesante… de todas formas… creo que hay que cogerlo con alfileres…

    No dudo de que la determinación biológica es muy superior a lo que han intentado vender las ciencias sociales…

    Pero el caso concreto que nos presentas no tiene un tamaño muestral muy grande ¿no? Quiero decir… ¿sería estadísticamente significativo?

    Por otro lado… entiendo lo complicado de medir algo tan subjetivo como la “toma de riesgos”… Los riesgos económicos serían un buen parámetro…

    Sin embargo… considero que muy probablemente los riesgos que tomemos en un “juego” realizado por los autores de un estudio… dificilmente serán extrapolables a los riesgos que tomamos en la vida real…

  3. Pingback: Nacidos para la fiesta « La lógica del titiritero

  4. Estimados, me gustaría si alguien tiene información respecto a como medir Aversión al Riesgo mediante alguna bateria de pruebas psicometricas o proyectivas.

    Cualquier dato es bienvenido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s