Archivo diario: 16 diciembre , 2008

Justicia para los perros

sullendog

Los científicos ya sabían que algunos primates tienen un agudo sentido de la justicia (“El origen de la justicia”). Recientemente, han averiguado que los perros también pueden sentir envidia y reaccionan negativamente cuando perciben que son peor tratados que otros (lo que los dueños de perros sabían desde hace mucho).

En este artículo de la revista PNAS (el artículo aquí, pero requiere suscripción), los investigadores enseñaron a varios perros el viejo truco de extender la pata; y los perros obedecían por el mero hecho de complacer a los humanos, sin que hubiera que darles recompensa alguna. Sin embargo, cuando en una segunda fase los experimentadores empezaron a dar a algunos un trozo de pan o una salchicha, en presencia de un perro al que no habían dado nada, la cosa cambiaba radicalmente. El animal agraviado empezaba a mostrar síntomas de envidia (o si no quieren ir demasiado lejos, a negarse a colaborar en el juego, bostezar y rascarse).

Se ha sugerido que este sentido del “juego limpio” es importante para que se desarrolle algún tipo de cooperatividad en animal sociales y los lobos, antecesores de los perros, son animales francamente sociales y su forma de caza requiere una intensa coordinación de los animales que participan.

Los científicos quieren ahora repetir el experimento con lobos, lo cual es muy razonable desde el punto de vista científico, aunque yo no querría sufrir la ira de un lobo envidioso.

Sólo les falta hablar.

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transgénicos (tercera parte)

A propósito del post anterior, sobre las plantas transgénicas, me escribe Jon este comentario:

A pesar de su representación de sufrido rigor científico ante las hordas de fanáticos ecologistas irracionales, lo único que hacen es repetir como cotorras lo que les han dicho en clase o lo que han leído en alguna parte: “No hay datos suficientes” “no hay evidencias suficientes” “no podemos rechazar una tecnología que podría ayudar a solucionar el problema del hambre”

Llevo tiempo investigando y si hay algo de lo que no hay evidencia alguna es de las supuestas mejoras sociales que dicen que estas “nuevas tecnologías” posibilitan. No he encontrado ningún caso. Sí, en cambio, hay reportados numerosos efectos en sentido contrario, como por ejemplo:

http://crimentales.blogspot.com/2007/02/los-efectos-del-progreso-i.html

¿Tienen una idea de las multimillonarias cantidades que se invierten cada día en el desarrollo de estas “tecnologías”? ¿saben el porcentaje que representan, desde hace más de una década, del total del mercado bursátil? ¿piensan honestamente, sinceramente, que esta vastísima cantidad de recursos no podría encontrar una mejor vía para combatir el problema del hambre?

Es más, ¿acaso se plantean cuál es la causa del hambre, del colapso de la economía alimentaria? ¿por que no se emplean más recursos en analizar seriamente estas causas, no sería el primer paso a seguir en una investigación para combatir el problema?
Tanto el comentario en sí, como el blog al que hace referencia me parece un buen ejemplo de las mentiras, verdades a medias y demagogias que abundan en el discurso “anti-transgénico”, de modo que voy a contestar en forma de post.

Empecemos comentando la descalificación gratuita:

lo único que hacen es repetir como cotorras lo que les han dicho en clase o lo que han leído en alguna parte: “No hay datos suficientes” “no hay evidencias suficientes” “no podemos rechazar una tecnología que podría ayudar a solucionar el problema del hambre”

Lo de “descalificar al que discrepa” está en la primera página del manual de demagogia. En este caso, además, es particularmente falso. Hay muchos datos que indican que las plantas que contienen el gen Bt son seguras, reducen (no anulan) la necesidad de tratamientos fitosanitarios y aumentan el rendimiento (si el taladro del maíz es un problema grave, claro). A modo de ejemplo, y sin tratar de ser exhaustivo, unas cuantas referencias recientes publicadas en Science por equipos de investigadores de distintas universidades y diferentes países. La conclusión también es muy clara: estas variedades aumentan el rendimiento y disminuyen el número de tratamientos fitosanitarios.

Wu et al

Marvier et al.

Quaim and Zilberman

El link hace alusión a los supuestos suicidios cometidos por agricultores indios “por culpa de los transgénicos”. La historia ha circulado últimamente por los medios de comunicación, y parece que todo el mundo la ha dado por cierta sin cotejarla. Sin embargo, este informe sobre los suicidios de agricultores indios publicado por el CGIAR (a través del IFPRI) concluye sin ningún tipo de ambiguedad que el número de suicidios no ha aumentado y que el algodón Bt no es un factor responsable de los mismos. Debo decir que el CGIAR es el organismo internacional más importante en investigación agraria en países en desarrollo.

Tienen una idea de las multimillonarias cantidades que se invierten cada día en el desarrollo de estas “tecnologías”? ¿saben el porcentaje que representan, desde hace más de una década, del total del mercado bursátil? ¿piensan honestamente, sinceramente, que esta vastísima cantidad de recursos no podría encontrar una mejor vía para combatir el problema del hambre?

La cantidad de dinero que se invierte en Biotecnología Agraria es modesta comparada con la investigación en otros campos (p.e. Investigación Biomédica) y lo de que podría emplearse mejor es demagogia pura: lo mismo podría decirse del dinero gastado en turismo, deportes, hostelería y otras muchas actividades no-esenciales.

Es más, ¿acaso se plantean cuál es la causa del hambre, del colapso de la economía alimentaria? ¿por que no se emplean más recursos en analizar seriamente estas causas, no sería el primer paso a seguir en una investigación para combatir el problema?

Pasando por alto la retórica de maestro de escuela, la respuesta es “sí”, he pensado algo sobre las causas del hambre, que evidentemente son complejas. Un ejemplo: Hambre y pobreza: mitos y cifras

Es evidente que los transgénicos no son “la solución” (ningún factor único lo es), pero “podrían contribuir a  resolver el problema del hambre, en conjunción con medidas de tipo económico y social” (la opinión no es mía sino de la FAO)

Pero lo más importante es que, aunque el algodón Bt tuviera consecuencias negativas, eso no sería una razón para estar en contra de esta tecnología sino de este caso concreto.

Jon, si crees que la comunidad científica ( la inmensa mayoría), la FAO y el CGIAR somos todos agentes de Monsanto… creo que tienes un problema

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