Archivo diario: 12 diciembre , 2008

Cerebro y pelotas

cerebro

Si hay algún tema espinoso y políticamente incorrecto, ese es el de la base genética del IQ. De acuerdo, “inteligencia” no es lo mismo que “IQ”, pero este último constituye la mejor aproximación que tenemos para la primera. El tema ha sido tratado (aquí) y me he llevado bastantes broncas (estoy dispuesto a seguir hablando del asunto, pero prefiero no repetirme mucho).

Todavía más incorrecto es afirmar que existe una relación entre el tamaño de la cabeza y el IQ del individuo que la lleva puesta. Reconozco que la idea puede parecer una broma, y sin embargo, la correlación entre una y otra cosa es del 40% y parece ser muy consistente. Además, se ha visto que el IQ está correlacionado con mayor esperanza de vida. Las razones que hay por debajo no están claras. Es posible que los tipos listos tomen decisiones más juiciosas (no fumar, hacer ejercicio, comer mucha fruta), pero también es posible que exista una correlación entre el factor general de inteligencia (llamado g) y la salud general de un individuo. Más aun, es posible que exisita una relación entre g y f, siendo este último la fitness de un individuo, o sea la capacidad de sobrevivir y reproducirse.

El artículo que quiero comentar en este post, y que se publicará próximamente en la revista Intelligence, va todavía más lejos en cuanto a incorrección política. Su principal conclusión es que existe una correlación entre el IQ de un individuo y diversas medidas relacionadas con la calidad ¡de su semen! (evidentemente, este estudio se realizó únicamente con hombres).

Aunque puede parecer que la hipótesis es completamente disparatada, los autores están tratando de contrastar una hipótesis anterior más general, formulada por Geoffrey Miller y que trata de explicar por qué los humanos somos tan inteligentes (pueden insertar aquí el chiste fácil). Según la hipótesis de Miller, la inteligencia sería un handicap “zahaviano”, esto es, un indicador de que el individuo posee “buenos genes”, lo cual se reflejaría en un buen estado de salud y, claro, en un una buena calidad del semen. Si añadimos que la inteligencia es un factor de atractivo sexual, al elegir a los potenciales compañeros sexuales en función de su inteligencia, estaríamos eligiendo a la vez “buenos genes”. Del mismo modo, se piensa que el pavo real capaz de sobrevivir con ese pedazo de cola tiene que gozar de buena salud y otras características favorables; de aquí que a las hembras les resulte atractiva. La inteligencia humana y la cola del pavo real serían, pues, consecuencias de la “selección sexual” (la otra gran idea de Darwin).

Para este trabajo, Rosalind Arden del King’s College de Londres, empleó datos  procedentes de soldados americanos que habían estado en la guerra del Vietnam. Estos “voluntarios retrospectivos” habían sido estudiados a conciencia en diversos aspectos de su salud física y mental; incluyendo, claro, tests de inteligencia y calidad de esperma. Y sí, en la muestra de 425 casos se encontró una correlación positiva entre ambas cosas. De manera que los chicos más listos también tenían más “soldaditos”. Lo mejor de dos mundos.

No cabe duda de que esta pieza de evidencia experimental está en consonancia con la hipótesis de Miller, pero dado que el propio Miller es uno de los co-autores, estaría más tranquilo si otros laboratorios siguen encontrando pruebas en este sentido.

PS También se ha visto que los individuos de mayor IQ tienen menor probabilidad de ir a la cárcel. No sé si es porque se portan mejor o porque  les pillan con más dificultad.

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