Cuanto más dinero, más sexo

sex_money

De los muchos temas que trata la Psicología Evolucionista, uno de los más interesantes -en mi opinión- es la conexión entre estatus y éxito reproductivo en nuestro linaje evolutivo. Y lo es porque nos explica (o al menos, comienza a explicar) algunas conductas tan generalizadas que tendemos a pensar que no necesitan explicación ¿Por qué se esfuerzan los millonarios a tener más dinero? ¿por qué es tan difícil que un dictador deje voluntariamente el poder? ¿por qué es tan importante para las personas su carrera?

La mayoría de los humanos deseamos tener un estatus alto por razones similares a las que no llevan a desear el sexo o la comida. Esto no es incompatible con que existan variaciones individuales en cuanto al deseo personal de estatus (solemos calificar a estos individuos de ‘ambiciosos’). Y la ambición se debe, seguramente a la suma de factores genéticos y ambientales. Es cierto que quedan bastantes cosas por descubrir y demostrar, pero puede decirse que el esquema aquí indicado descansa en una sólida evidencia experimental. Según esto, podemos considerar que el ejecutivo que descuida su vida personal en interminables jornadas de trabajo es, en realidad, un adicto a sustancias que fabrica su propio cerebro, en el sentido literal de la expresión. Lo mismo podemos decir del político que se dedica en cuerpo y alma a la ‘causa’. Sus motivaciones internas son, en realidad, muy parecidas a las del ‘yonqui’ que necesita su dosis. Me gustaría añadir que no considero que esto sea malo en sí. Personalmente, creo que lo que se debe exigir a los políticos es que hagan una gestión honrada y eficaz y, en este sentido, las motivaciones internas me parecen del todo irrelevantes. A un político (y en general, a cualquier persona ambiciosa) la adicción a la serotonina ‘se le supone’.

Por otra parte, es muy frecuente que los políticos o los ejecutivos (o los ambiciosos en general) no sean en absoluto conscientes de los mecanismos que están operando en su cabeza y les llevan a desear determinadas cosas. Por el contrario, todos los indicios apuntan a que somos notoriamente inconscientes de todo esto. Parece como si los humanos tuviéramos ‘antenas sociales’ que nos permiten percibir cuáles de nuestras acciones reciben mayor reconocimiento y ello nos permitiera adaptar nuestra conducta en este sentido. Así, el colegial empieza a notar que la posesión de determinados objetos o características personales causa un efecto entre sus colegas (o sea que ‘mola’) y no necesita detenerse a analizar las razones profundas de este fenómeno para saber lo que quiere. La misma filosofía implícita puede aplicarse en la empresa, el partido político o el mundo académico. Según la hipótesis discutida aquí, el fenómeno subyacente a esta dedicación ‘en cuerpo y alma’ a los más variados fines profesionales es, esencialmente, la búsqueda de estatus; a su vez, esta motivación sería una consecuencia evolutiva de las ventajas que se derivaron en el pasado para los individuos que exhibían estas tendencias. Evidentemente, el hecho de que una determinada conducta fuera adaptativa durante el Paleolítico no quiere decir que lo sea ahora. Y en cualquier caso, no estamos afirmando nada sobre la aceptabilidad de tal conducta. Sólo estamos tratando de explicar sus causas últimas.

Naturalmente, en muchas sociedades actuales, el estatus está completamente desconectado de la reproducción. No obstante, sigue existiendo una conexión entre el dinero y el sexo, según un artículo reciente en la revista Evolutionary Psychology. En este trabajo, los investigadores realizaron una entrevista telefónica a una muestra aleatoria de personas entre 18 y 45 años. Sospecho que en la encuesta se camuflaban las verdaderas intenciones de la misma, haciéndose pasar por un “cuestionario sobre salud”. El caso es que, de una forma u otra los investigadores sonsacaban a los encuestados sobre sus hábitos de consumo, en particular sobre el consumo compulsivo, así como sobre sus hábitos sexuales. Se encontró una correlación positiva entre “el consumo de recursos” y el número de compañeras sexuales, así como entre consumo e “intenciones de apareamiento”, o sea, que los hombres que más dinero gastaban eran los que más deseaban tener muchos ligues, y a menudo lo conseguían.

En la muestra de mujeres no se detectó ese efecto.

El trabajo aquí

13 comentarios

Archivado bajo Evolución, Genes, Psicología, Sexo

13 Respuestas a “Cuanto más dinero, más sexo

  1. Hombre, hay que tener en cuenta que el número de parejas atribuídas a cada candidato se obtiene preguntándole al mismo. ¿Qué refleja exactamente el estudio? ¿El número de parejas de quienes ganan más o la chulería de quienes se esfuerzan por ganar más? Porque recordemos que también van relacionadas al consumo los grupos de referencia, como muy bien saben los publicistas. Igual es la pretensión de estatus social lo que lleva a firmar que se consume más y a afirmar de paso que se han tenido más parejas. Como yo suelo decir, además de lo que las personas nos puedan decir, siempre en conveniente tener información adicional, ya que las personas nos pueden mentir.
    Por otra parte, el atractivo físico se supone que también se relaciona con la remuneración económica y el estatus, por lo que si los más guapos y guapas ganan más, no sería raro pensar que los que ganan más tengan más sexo, ya que recordemos que la belleza física es un factor muy importante en el inicio del enamoramiento por ejemplo. Podemos encontrar un artículo interesante aquí sobre la relación existente entre belleza y remuneración económica. Fue publicado en The American Economic Review.
    De todas formas, sí que parece que las mujeres al menos tienen preferencia por hombres ambiciosos y /o con dinero y capacidad de generar recursos y proporcionar estatus. Pero creo que la mayoría de los estudios que hay sobre el tema se basan en autoinformes o estadísticas. ¿Conoces alguna prueba experimental interesante sobre el tema?

    Un saludo desde el Museo

  2. Lorenzo

    Muy buen artículo.

    Me gusta principalmente el hincapié que haces para distinguir entre motivación personal y la función adaptativa de una determinada conducta. Que un comportamiento sea producto de adaptaciones para maximizar la eficacia biológica no significa necesariamente (antes al contrario) que seamos conscientes de que estamos maximizando una función. El trepa que trabaja para aumentar su estatus no está pensando “¡hey, tengo que incrementar mi eficacia biológica!”, sino que está pensando en conseguir una casa más grande, un deportivo más caro, o impresionar a la rubia con la que intenta ligar. La historia evolutiva de la especie dicta que aquellos individuos que trataban de obtener estatus tendían a dejar mayor proporción de descendencia en las siguientes generaciones.

  3. Hola Héctor,
    Estoy de acuerdo que el conocimiento basado en encuestas siempre mosquea un poco. En este caso, encontraron una relación entre el “gasto” y la actitud respecto al sexo. Es posible que los usuarios exageren el número de “affaires” pero cabe pensar que la encuesta reflejaba cabalmente la “actitud”.
    En un sentido más amplio, hay varios estudios que relacionan estatus y éxito reproductivo en diversas sociedades. También hay estudios que relacionan alto estatus (en hombres) y atractivo sexual. Buscaré las referencias para enviártelas
    Saludos

  4. Hola Lorenzo,
    Gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo en que somos notoriamente inconscientes sobre los fines últimos de nuestra conducta.
    Un saludo

  5. Gracias 😉 Buscando sobre un tema relacionado, he visto este artículo que puede guardar cierta relación.

    Un saludo

  6. No se detectó ese efecto en las mujeres porque una fijación común entre nosotras no es comprar, si no que nos compren.
    Seguramente es efecto de la eterna época patriarcal que vivimos, sin duda es fruto de una moralidad basada en “tanto tienes tanto vales”, para ellos, “tanto tiene tu hombre, tanto vales tú”para nosotras.
    Considero magnífico sacar partido en forma de placer de los fetiches que nos aportan estos rolles.

  7. Por favor, explícame cómo puedo hacer que mi tumblr recoja firmas. Sí, lo sé, siempre tienes que explicarme todo.
    Si me mandas un e-mail con las instrucciones te lo agradeceré.

  8. Ya no es necesario, lo he conseguido yo solita, y además he escrito un post.

    ¿Cómo t’has quedado? 🙂

  9. Si en la cultura social que nos movemos el hombre tiene un rol de proveedor, mayor consumo o acaparamiento de bienenes económicos, estará ligado al éxito reproductivo, como dice susanamoo, el refrán “tanto tienes tanto vales” sigue lamentablemente vigente.

    P.D. excelente espacio de divulgación que tienes es un placer pasar por aquí para aprender.

  10. Hola a todos,
    me gustaría hacer hincapié que yo no tengo el menor interés de “santificar” los roles vigentes. De hecho, creo que muchos deberían cambiarse, o al menos, que la decisión es nuestra, independientemente de los que diga la biología.
    Si a susanamoo le gustan (en este caso), pues mejor para ella. Me parece igualmente bien.

    Héctor, gracias por el link.
    Carmensilla, no tengo ni idea de los que el tumblr
    Salu2

  11. A ver, simplificando un poco las cosas… En nuestra especie cuando la mujer tiene un hijo, necesita (relativamente) que el hombre le de un apoyo para poder criar mejor a su hijo, totalmente desvalido los primeros años de vida. Antiguamente los hombres mejor capacitados para defender a su familia eran los guerreros, y como hoy afortunadamente no nos estamos partiendo la crisma continuamente unos a otros, los guerreros han pasado a ser los que ganan más. Creo que hasta aqui no cuento nada nuevo para nadie. Es lógico que los machos dominantes de la manada sean hoy en día los que tienen éxito, con todo lo que ello conlleva (sexo, status, etc).

  12. No, no, no es que me gusten!!
    Es como si de cena tienes salchicha, y la verdad es que no te chista demasiado, pero vas y te la comes e intentas disfrutar.
    ¿Mucho conformismo en mis palabras?

    En fin, me encantan estos debates.

  13. loxias

    Bueno, no sólo soy un neófito en este tema (como en todo) sino que no me he parado a reflexionar sobre el asunto. Pero en líneas generales, me “chirría” bastante el planteo.

    Me cuesta creer que los pobres o los que consuman menos, tengan (o debería decir tengamos) menos actividad sexual (y éxito en ello) que los ricos o grandes consumidores.

    Loxias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s