Parentesco entre esposos y crecimiento demográfico

vikwedd5.jpg

Es un hecho indiscutible que la “fertilidad” (número de hijos por mujer), ha disminuido en prácticamente todos los países durante las últimas décadas. Para explicar este hecho se han propuesto varias teorías, todas ellas basadas en cambios en las condiciones sociales. Una posibilidad (que parece evidente) es que la disminución del número de hijos sea consecuencia directa de las mayores facilidades de control que ofrecen los métodos anticonceptivos modernos. Otras explicaciones se basan en la necesidad de tener hijos para que éstos se ocupen de los padres en sociedades donde no existe un sistema de pensiones ni seguridad social. Sin embargo nunca había oído de ninguna teoría que explicase el declive de la fertilidad en función de causas biológicas, y más concretamente genéticas, pero esto es justo lo que hace un provocador artículo publicado recientemente en Science (Helgason et al., 2008).

 

Los autores se han basado en DeCode, la base de datos que contiene datos médicos, genealógicos y genéticos de los habitantes de Islandia (véase: https://pablorpalenzuela.wordpress.com/2008/02/06/gripe-espanola-en-islandia-no-fueron-los-genes/). Esta colección de datos es absolutamente excepcional porque es enormemente completa y porque la sociedad islandesa está considerada como una de las más homogéneas del planeta, tanto desde el punto de vista genético como social. De modo que constituye una especie de “experimento nacional en genética humana”, ya que permite buscar correlaciones entre variaciones genéticas y otros factores, como susceptibilidad a enfermedades. En este caso, lo que han encontrado los investigadores es una asociación estadística entre el grado de parentesco entre los esposos y la fertilidad del matrimonio. Esta asociación –inesperada- resulta ser enormemente “fuerte”, desde el punto de vista estadístico, lo que lleva a los autores a afirmar que este fenómeno puede explicar (en buena parte) la observada disminución de fertilidad en todo el planeta.

 

La conclusión es algo “contra-intuitiva”. Es bien sabido que la excesiva consanguinidad tiene efectos negativos, ya que aumenta las posibilidades de que mutaciones deletéreas presentes en ambos progenitores produzcan enfermedades genéticas en la descendencia (más sobre esto en:https://pablorpalenzuela.wordpress.com/2007/11/09/las-malhadadas-novias-taiwanesas/). Sin embargo, también es posible que la excesiva exogamia tenga consecuencias negativas, en el sentido de que disminuyan el nivel de fertilidad. Los autores sugieren que esto se debe a la rotura de complejos génicos que se han adaptado mediante co-evolución (aunque expresan esta idea de forma bastante vaga, puede suponerse que algunos alelos tienen interacciones negativas y que por ello se han seleccionado “conjuntos” de alelos entre los cuales no se producen tales interacciones). Estos conjuntos de alelos se romperían en los cruzamientos entre progenitores muy alejados genéticamente, pero no lo harían si el grado de parentesco entre los mismos fuese mayor. En definitiva, según esta hipótesis existe un grado de parentesco entre esposos óptimo, para el cual la fertilidad es máxima. En concreto, los resultados del trabajo sugieren que este nivel óptimo se produce entre primos en tercer o cuarto grado. Si el nivel de parentesco es menor, la fertilidad disminuye.

 

Y esto es justamente lo que ha sucedido en casi todo el planeta en la transición de las típicas sociedades rurales a las sociedades modernas. En las primeras, las posibilidades de elección de pareja eran más reducidas y los matrimonios solían realizarse entre localidades geográficamente cercanas, lo que también supone un alto grado de parentesco genético. En las sociedades urbanas, dicho “patrón” se rompe. En las ciudades las posibilidades de emparejamiento con personas más lejanas (genéticamente) aumenta enormemente y este factor sería fundamental, según los autores del artículo, para explicar el fenómeno.

 

Es posible que los partidarios de las explicaciones culturales frente a las biológicas protesten. Desde luego, mi opinión es que aun es pronto para aceptar la hipótesis de este trabajo y se impone mantener una mentalidad abierta al respecto. Los autores argumentan que la correlación entre fertilidad y parentesco es robusta y detectable a lo largo de toda la serie temporal examinada (1800-1965),  la cual precede al uso generalizado de la píldora anticonceptiva.

 

Los datos islandeses permiten estudiar la relación entre parentesco genético y fertilidad durante varias generaciones. Seguramente, el dato más contundente es el que aparece en el gráfico adjunto, sacado del trabajo, y que representa en el eje vertical el número de “nietos por pareja” y en el eje horizontal el grado de parentesco. El primer nivel (a la izquierda) corresponde a los primos en segundo grado, y así sucesivamente (tercer, cuarto, quinto grado…) hasta el último nivel (a la derecha) que corresponde a un grado de parentesco equivalente a primos en octavo grado o menor. Los datos son bastante elocuentes.

img067.jpg

 

 

Naturalmente, los islandeses han experimentados los cambios asociados a la modernización como muchos otros países. Entonces ¿cómo afirman los autores que el cambio en la fertilidad no es consecuencia de dichos cambios sociales y culturales? El argumento clave es que la asociación es clara tanto al principio como al final del periodo de estudio. Esto es, lo que han visto es que tanto en las condiciones sociales de 1800 como en las de 1965, la fertilidad varía con el parentesco de forma parecida a la de la figura. Es un argumento poderoso, pero ¿definitivo? Más bien, serán necesarios otros estudios para determinar hasta qué punto la disminución del parentesco genético es responsable de la bajada en fertilidad.

 

Conviene decir que las explicaciones “sociales” se han basado siempre en correlaciones menos controladas que las de este trabajo. Por ejemplo, la siguiente figura muestra una relación negativa entre el nivel de estudios de la madre y el número de hijos en algunos países ((Roodman, 1999) página 345). No niego que pueda existir una relación causa efecto entre ambas (y es posible que así sea), pero existen multitud de factores sociales y genéticos operando a la vez. En todo caso, estos datos no son incompatibles con la hipótesis formulada por Helgason y colaboradores. Con la modernización se producen numerosos cambios sociales en paralelo con la modificación del patrón de parentesco entre esposos; de modo que encontraríamos correlaciones entre baja fertilidad y diversos factores. Correlación no implica causa-efecto.

img066.jpg

 

 

 

 

Helgason, A., Palsson, S., Guöbjartsson, D.F., Kristjansson, P., and Stefansson, K. (2008) An association between the kinship and fertility of human couples. Science 319: 813-816.

Roodman, D.M. (1999) La construcción de una sociedad sostenible: Icaria editorial.

 

 

 

Anuncios

19 comentarios

Archivado bajo Antropología, Endogamia, Genes, Sexo

19 Respuestas a “Parentesco entre esposos y crecimiento demográfico

  1. Pues no es la primera vez que leo algo parecido.

    No recuerdo donde lo vi. Era un experimento en el que se le presentaba a una paloma tres machos con distintas características. Uno era pariente en primer grado, otro era pariente en 2 o 3 grado y otro no tenía relación con ella.

    Curiosamente en la gran mayoría de casos la paloma tendía a escoger el primo 2º…

    Los autores del estudio deducían que el objetivo era favorecer al máximo unos genes comunes sin caer en una endogamia que pudiera resultar perjudicial…

    Sin embargo este nuevo estudio podría añadir nuevos beneficios a esta conducta.

  2. Uno de los mecanismos de especiación es que la genética de cada población se va distanciando de la de otra y el desarrollo del individuo deja de estar bien “ajustado”. Así se debe de llegar por pasos a la esterilidad del híbrido y a la inviabilidad del feto o de la misma fecundación.

    No me extraña que a suficiente distancia genética la fertilidad vaya disminuyendo hasta la esterilidad. Lo que no sé es si eso explica la “esterilidad social” o si todo se debe a factores culturales, como concentrar todos los cuidados parentales en menos hijos o no invertir en hijos si no se tiene garantías de obtener de ellos un “retorno” en el futuro.

    surscrd

    surscrd

  3. Aloe

    Que la asociación entre ambas variables se dé al principio y al final del periodo no descarta en absoluto que haya otras causas que correlacionen con ambas. Las sociedades no cambian en todos sus miembros a la vez (todo lo contrario, los cambios sociales casi siempre son cuestión de que algo pase de ser “general” a ser “corriente”, luego “menos corriente” y al final “raro”, por decirlo sin números).
    Si ambas cosas (matrimonios consangúineos y menos fertilidad) correlacionan separadamente con un modo de vida rural, más dependiente de la agricultura y otros sectores primarios (por tanto menos móvil y más pendiente de las herencias de tierras y explotaciones), ese puee ser el resultado que se obtenga, tanto al principio como al final.
    Podría descartarse si:
    – La tasa de consaguinidad no ha bajado en todo el periodo. O sea, la gente se sigue casando con sus primos en la misma proporción que al principio.
    – Se puede demostrar que la cantidad de hijos antes no era regulada voluntariamente, al menos en parte.
    Una pensaría que efectivamente han controlado esas dos cosas (la segunda no es fácil de hacer directamente, por cierto, pero está bastante claro que todas las sociedades regulan de un modo u otro la fertilidad o al menos el número de hijos que crían, por lo menos en parte) pero después de ver las cosas que se ven, a saber.

    Tampoco ambos tipos de causas son mutuamente excluyentes, claro está. Pero hasta que no se encuentren hechos que no se expliquen del modo habitual, o mejor, hasta que no se encuentren los mecanismos geneticos de tales efectos… pues qué quieres que te diga.

    Otro apoyo fuerte para esto sería haberlo observado o probado en otras especies, donde podemos descartar con mucha tranquilidad que controlen la natalidad deliberadamente, y menos de forma que correlacione con el parentesco de sus parejas.

  4. Interesantísimo otra vez! Y yo, otra vez, llevando agua a mi molino (como todos) aunque siempre con “espíritu hipotético”. En concreto: que esta tendencia que parece global, mostraría el grado en que la propia base genética atenta contra la desaparición de la grupalidad e incluso la favorece. O que la grupalidad está no sólo en los planos “superiores” (cultura, lucha social, lucha por el poder…) sino en los propios genes, haciendo de la grupalidad una base (parcialmente) óptima para la reproducción, o sea, para la “teleonomía” humana (entendida como algo que se va haciendo y no como prediseñada o predeterminada en sentido estricto, claro.)

    Por cierto (aprovecho), qué opinas de la autopoiesis, Maturana, Varela, etc.?

  5. aloe:

    Decía antes que los efectos sociales son mucho más complejos, pero ¿no crees que si el experimento se verifica por otros grupos y en otras sociedades es algo sorprendente?

    Y lo digo porque los islandeses son una población muy homogénea descendientes de unos poco vikingos del siglo XI.

    Yo sí esperaría que entre poblaciones aisladas genéticamente durante mucho tiempo los híbridos sean menos fértiles. Es lo que al final da lugar a especies y es de suponer que el proceso no ha tenido lugar un lunes por la mañana sino a lo largo de un proceso continuado.

    Pero me sorprende que en tan poco tiempo y en un país tan homogéneo y sin barreras geográficas se puedan constatar diferencias en fertilidad así.

    Una cosa en la que no estoy de acuerdo contigo es que en especies animales no controlen la natalidad “deliberadamente”. De hecho las aves ponen huevos a lo largo de unos días y las crías nacen también en intervalos. Y se ve que alimentan a los mayores y que el más “canijo” se queda encima sin comer si falta el alimento.

    surscrd

  6. Aloe

    Las especies animales controlan (algunas) la fertilidad, pero la mayor parte de las veces lo que controlan, en todo caso, es la cantidad de hijos que crian si no pueden criarlos a todos (que no es lo mismo; aqui se está dando por supuesto que nos podemos fiar de los registros parroquiales en cuanto a nacimientos y no se encubre la muerte temprana; que eso sea verdad al cien por cien es otra discusión).
    Por otra parte, las especies que controlan la fertilidad controlan más bien el momento de la fertilización, o el sexo de las crías, o cosas así: si tendieran sistemáticamente como nosotros a restringir la fertilidad, la selección natural se cebaría bien rápido en los que hicieran eso.

  7. Aloe:

    No pretendía ser tan estricto y metí en un mismo saco el regular los periodos de celo, la formación de huevos o la gestación y la crianza. Todo eso sucede en la Naturaleza.

    También es cierto que las muertes tempranas accidentales o no, pueden ser encubiertas.

    Pero creo que el tema importante es que la descendencia disminuya conforme se aleja el parentesco. Y no veo que los factores sociales vayan a intervenir en eso, aunque sí podrían hacerlo en el caso de primos, por algún tipo de temor o de reprobación social.

  8. Aloe

    Sirsum corda:
    Lo que yo decía es otra cosa. A saber:
    Para afirmar que la fertilidad natural disminuye con el grado de parentesco hay que descartar que haya causas sociales que produzcan esa apariencia.

    La más evidente que se le ocurre a todo el mundo es que la natalidad ha disminuido en general al pasar de sociedades agrícolas a industrializadas. Lo que dice el autor del artículo, según entiendo, es que esa causa es descartable porque la correlación entre matrimonio consanguíneo y mayor fertilidad se produce tanto al principio como al final del periodo estudiado, es decir, tanto en una sociedad predominantemente tradicional como en una sociedad industrial o posindustrial.

    Esto está asumiendo que, o no hay control deliberado de la fertilidad (nadie asume eso para hoy en día, pero cabe la duda de si lo asume para el principio del periodo), o el grado de control de la fertilidad y el número de hijos deseados es una variable independiente y no correlaciona con la consanguinidad de las parejas.

    Lo que yo digo es precisamente que, tal como se explica el asunto al menos, no queda clara esa ausencia de correlación: tanto el grado de consanguinidad como el número de hijos pueden correlacionar positiva y separadamente con el modo de vida rural, que generalmente va asociado tanto a una cosa como a otra.

    No sé si es así, pero no se puede descartar, tal como se explica.

  9. Bueno, si yo tengo, dos padres, 4 abuelos, 16 …, y antes había menos gente, en algún momento cierta consanguinidad ha tenido que haber.
    Si los negros son africanos y los chinos son orientales, también ha tenido que haber consanguinidad?
    Lo digo por que ver el problema desde otros ángulos -ignorantes, como el mío- parece validar algo el estudio?
    ¡Salud!

  10. Aloe:

    Quizá yo no he entendido la idea del artículo, pero parece que la fertilidad se mide para el mismo periodo por la descendencia en función del parentesco y no del tiempo.

    Es decir: se toma a una generación de 1880, se estudia el número de nietos de cada pareja y se pone en función de su parentesco.

    Lo que ha sucedido después en un sentido cultural les ha sucedido a todos los descendientes de esa generación: todos han podido vivir en ciudades o acceder a medios contraceptivos.

    Pero aparece menor fertilidad en parientes lejanos que entre primos en tercer y cuarto grado.

    Insisto, de la misma generación. ¿No es así?

    Es interesante, además, que ese patrón de fertilidad máxima en parentesco de primos de tercer y cuarto grado se vea en personas de generaciones posteriores, de 1930 pongamos, y que tendrían en la actualidad más nietos en ese mismo rango de parentesco.

    surscrd

  11. Yo creo que es así. Puedo pasar un pdf del artículo si alguien lo necesita.

  12. Sí, por favor, a

    surscrd en gmail punto com

    Gracias.

  13. Aloe

    Me debo explicar muy mal. Lo que yo decía es (simplificando un poco, a ver si me explico mejor):
    Supongamos (no son suposiciones arbitrarias, sino hechos generalmente admitidos) que en una sociedad rural suceden dos cosas: (suceden más, 🙂 pero para lo que nos importa):
    Por un lado, la gente se mueve poco, se casa cerca y por tanto a menudo se casa con parientes. De hecho, en los pueblos pequeños casi todos son parientes y se barajan los mismos apellidos una y otra vez.
    Por otro, tiene bastantes hijos.
    En cambio, en un medio no rural sino urbano, o cuyos medios de vida no son los tradicionales de la agricultura y similares, que producen vidas muy sedentarias, la gente se mueve más, se casa a menudo más lejos y con personas de familias antes desconocidas.
    Y además, tiene menos hijos.
    Si eso es así, el medio rural (y la población relativamente dispersa y en núcleos pequeños) producirá por un lado alta natalidad, por otro, muchos matrimonios entre parientes.
    Lo cual asociará la alta natalidad y los matrimonios consanguineos, pero no por una relación causa-efecto entre ambas cosas, sino porque ambas están asociadas al mismo modo de vida.
    No digo que sea así, y hay varias maneras de descartar este efecto. No sé si lo han tenido o no en cuenta. Por eso decía que haber observado lo mismo en otras especies animales sería realmente una buena prueba.
    Que se tomen muestras cruzadas o series temporales no afecta al razonamiento. Aunque sí afecta a la proporción respectiva de un tipo y otro de población, lo que también debería servir de control.

  14. Aloe:

    Creo que entiendo tu crítica, que está basada en que en las sociedades rurales hay una asociación entre vivir en núcleos aislados, alta fecundidad y matrimonios entre parientes cercanos, que es lo que hay en las cercanías.

    Pero el análisis parece incluir datos desde 1880, en que en Islandia casi todos serían campesinos y la variable sería el grado de parentesco, hasta épocas más cercanas a nosotros, con mayor proporción de población urbana, en que el patrón de fecundidad en función del parentesco parece repetirse.

    Se supone que en gentes de pueblos pequeños sigue habiendo parientes lejanos y en las ciudades parientes cercanos. Si no nos fijamos en la frecuencia de matrimonios entre unos y otros en ambas situaciones sino que se sigue la descendencia de cada pareja en función de su parentesco y se ve que el número de nietos de una pareja de primos cercanos es mayor que la de los primos lejanos, la conclusión parece la del artículo.

    El error podría venir si al calcular el promedio de nietos de los primos cercanos, se incluyera en la muestra más parejas rurales fecundas y menos en proporción de parejas urbanas menos fecundas. Y, al revés, en las de primos lejanos, más parejas urbanas y menos rurales.

    Pero si el patrón se repite tras años de transformación de una sociedad rural en urbana, o si en 1880 casi todos los islandeses eran campesinos, el error no se da, creo yo.

    surscrd

  15. Aloe

    Sursum corda: en una sociedad que se va haciendo más urbana sigue habiendo población rural durante mucho tiempo, aunque su número vaya en declive.
    Suponiendo que la frecuencia de matrimonios consanguíneos sea realmente baja en los centros urbanos (lo que parece bastante probable) podrías seguir teniendo (según la hipótesis que yo decía) la misma asociación entre natalidad más alta-matrimonios consanguíneos pero reducida a números absolutos más bajos en la muestra (más que números absolutos, porcentaje de la población respectiva). Y podría seguirse debiendo al diferente modo de vida, aunque el modo de vida que produce matrimonios consanguíneos se hubiera vuelto minoritario.
    Puesto que hablamos de relaciones estadísticas, el pequeño número de matrimonios consanguíneos que se produzca en población urbana podría no contribuir a la correlación y pasar desapercibido si no se controla esa variable.
    No digo que sea así, digo que no me queda claro que no lo sea.
    Sería igualmente interesante ver si la correlación se mantiene en la actualidad: la serie temporal es hasta 1965, según se dice, y el control de natalidad, se ha generalizado mucho más después de esas fechas, se ha hecho algo aceptado y practicado abiertamente (lo que no sucedìa antes) y con más eficiencia.
    Igualmente, hay que recordar que el declive secular de la natalidad en Occidente tuvo un repunte en los años 50 y 60, se supone que por una combinacion de circunstancias económicas afortunadas y superviviencia aún en gran medida de los roles sociales tradicionales (el famoso baby boom). Habría que ver si esa relación se mantiene ahora, cuarenta años después. Puesto que ahora la natalidad es baja y controlada artificialmente por casi todo el mundo, no sería fácil de ver simplemente por el número de hijos (bajo en todos los casos), pero habría otras maneras de verlo, como el grado de consanguinidad (o su ausencia) en las parejas con problemas de fertilidad.

  16. Aloe:

    Supongo que hay que observar muchas variables. Por ejemplo las edades de los padres si es cierto que las parejas tienen hijos a más edad en la ciudad que en el campo, bien por tradición del ambiente o porque en el campo puedes tener la vida asegurada cultivando desde joven los terrenos de tus padres mientras que una carrera universitaria más especialización y todo eso puede llevar a una mujer a tener su primer hijo a los treinta y tantos, con lo que puede ser probablemente su único hijo.

    Evidentemente el estudio, que no sé si tienes ya en PDF, debería analizar eso o tomar una muestra más homogénea aún. Ellos dicen que la sociedad islandesa lo es y no sé si han tenido en cuenta la edad del matrimonio pero creo que no.

    En cualquier caso, dan un dato

    “Thus, for example, there is a statistically significant difference in the number of children produced by couples related at the level of sixth versus seventh cousins (P = 1.4 × 10−7). Relationships at this genealogical distance are rarely known to the couples or their families and acquaintances in their social environment and are unlikely to influence factors such as age at the commencement of reproduction or the practice of consanguineous unions to preserve family property (4, 16).”

    Creo que sería un poco exagerado explicar eso por la procedencia urbana o rural de los individuos.

    La separación entre especies (vamos a ser comprensivos con los dedicados a la taxonomía, que clasifican especies con criterios muy discutibles) se basa en el aislamiento genético que aparece por aislamiento geográfico. Pero los cambios en los genomas habrán sido progresivos dando lugar desde una menor fertilidad de parejas de dos poblaciones diferentes hasta la imposibilidad de concebir un embrión viable, pasando por el híbrido estéril.

    Y si eso es así, debe ser posible detectar distinta fertilidad en función de la distancia genética entre individuos. Quizá lo comprometido es relacionar la fertilidad actual con la distancia genética media entre individuos de una sociedad, pero esa debe ser la vía. Al menos si se hace un experimento con, digamos, ratones, se puede comenzar con varias generaciones parentales homogéneas procedentes de unas pocas parejas cada una, y analizar la fertilidad de las poblaciones que resulten de reunir diversas proporciones de cada población parental.

    De todos modos, si lo que he indicado arriba de que la formación de especies debe ser el último paso de una serie de ellos en los que la distancia genética aumenta y la fecundidad disminuye correlativamente, no me extraña el resultado ni me parece contraintuitivo.

    surscrd

  17. Aloe

    Las muestras estadísticas producen toda clase de artefactos y variables significativas aparentes cuando hay variables ocultas.
    No me queda claro por ejemplo que la correlación que citas se produzca transversalmente (en seccion cruzada). Si se produce longitudinalmente (a lo largo de la serie temporal) lo siento, pero no es convincente.
    La razón es que a lo largo de la serie temporal el número de hijos va bajando, en general, y por causas independientes de esa variable.

  18. manuel fernandez

    hola , yo opino que los matrimonios entre parientes es comun , yo hace 35 años me case con mi sobrina, que tambien es mi prima y todos mis hijos se casaron con sus primas. yo tambien soy hijo de mi padre y de su sobrina.por lo que en verad no es malo eso , sino es por la purificacion de la sangre

  19. Que interesante teoría, podría ser esta una de las razones de la infertilidad, pero yo creo que más bien son varios factores. Yo lo que creo es la altisima cantidad de seres humanos, porque creo que debe de haber un equilibrio en la naturaleza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s