Archivo diario: 21 noviembre , 2007

La lactancia materna hace a los bebés más listos (o no)

breastfeeding

Casi nadie discute estos días que la lactancia natural es beneficiosa para el bebé. Aunque la mayoría de estos beneficios están relacionados con una menor susceptibilidad a enfermedades diversas, algunos estudios han encontrado que los infantes así alimentados tenían un mejor desarrollo cognitivo (4), mayor cociente de inteligencia (3) e, incluso mejor desarrollo social (1). Evidentemente, estos datos indicaban que un factor ambiental –en este caso el hecho de que la lactancia natural o artificial- tenía una influencia no despreciable en el CI. Sin embargo, una publicación muy reciente en los Proceedings of the Nacional Academy of Natural Sciences USA (2) parece darle otra vuelta de tuerca al interminable debate Naturaleza-Crianza.

Estos investigadores estudiaron el efecto de la lactancia materna sobre el CI y encontraron, en coincidencia con los estudios anteriores, que el grupo alimentado con leche materna alcanzó un CI cerca de 6 puntos superior; sin embargo, realizaron este estudio sin perder de vista el contexto genético. Los científicos sospechaban que un gen denominado FADS2, podía estar implicado en este proceso. Este gen regula el metabolismo de ácidos grasos poli-insaturados de cadena larga, los cuales cumplen una importante función en el desarrollo de las células nerviosas y son abundantes en la leche materna (pero poco abundantes en la leche artificial). Se han encontrado dos variantes alélicas del gen FADS2, denominadas C y G. Así pues, la pregunta del millón era si el hecho de poseer una u otra afectaba la influencia de la lactancia en el CI.

Se estudiaron don grupos de bebés, uno en Gran Bretaña y otro en Nueva Zelanda. Los datos fueron bastante contundentes. Sólo los individuos que poseían al menos una copia del alelo G tuvieron alguna ganancia. El efecto no dependía de ningún otro factor que los investigadores fueran capaces de encontrar. Ni del CI de los padres, ni del nivel económico, ni del peso al nacer (existe una correlación negativa entre peso al nacimiento y CI). Además, esta diferencia en CI se mantenía hasta la madurez.

El caso es que sólo un 10% de la población es homozigota para este alelo (GG). Si la inteligencia es importante para la supervivencia ¿no debería haberse fijado este alelo en la población? (es decir, ¿no debería haber alcanzado una frecuencia del 100%?). Este razonamiento es, en realidad, un tanto falaz. Desde luego, no es posible equiparar el CI a “todas las capacidades cognitivas” de los humanos, aunque seguramente es un componente importante. Por otro lado, está claro que la inteligencia no es el único ni más importante factor de “fitness” (la capacidad de los individuos de sobrevivir y reproducirse). Finalmente, no puede descartarse que el genotipo GG tenga algún inconveniente en determinadas circunstancias. Por último, podría ocurrir que dicho alelo estuviera en proceso de fijarse, pero no lo haya hecho todavía (y posiblemente no lo haga nunca, ya que en la actualidad la selección natural no funciona como en Paleolítico).

Una vez más, no se trata de ver quién gana –Naturaleza o Crianza- sino cómo interaccionan genes y ambiente.

1. Baumgartner C. 1984. Psychomotor and Social Development of Breast Fed and Bottle Fed babies During their First year of Life Acta Paediatrica Hungarica. . Acta Paediatrica Hungarica
2. Caspi A, Williams B, Kim-Cohen J, Craig IW, Milne BJ, et al. 2007. Moderation of breastfeeding effects on the IQ by genetic variation in fatty acid metabolism. Proc Natl Acad Sci U S A
3. Lucas A, Morley R, Cole TJ, Lister G, Leeson-Payne C. 1992. Breast milk and subsequent intelligence quotient in children born preterm. Lancet 339: 261-4
4. Morrow-Tlucak M, Haude RH, Ernhart CB. 1988. Breastfeeding and cognitive development in the first 2 years of life. Soc Sci Med 26: 635-9

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