Archivo mensual: enero 2012

Primates y filosofos

Decepcion. Esta es la palabra que me viene a la mente cuando pienso en el libro de Frans de Waal “Primates y Filosofos”. Me apena decirlo porque Fran de Waals es uno de autores favoritos de divulgación científica. Sin embargo, en este caso el libro tiene en mi opinión muy poca miga y se basa fundamentalmente en el prestigio de de Waal. Como esos restaurantes que tienen éxito nada mas empezar y que cuando vuelves otra vez descubres que la calidad ha empeorado notablemente.

Lo primero que huele mal es la minima longitud del “cuerpo principal” del libro, exactamente 55 paginas impresas con una letra muuuy grande. El resto son ‘apendices’ donde se incluyen algunos comentarios de otros autores y posteriormente la respuesta de de Waals a dichos comentarios. Este “cuerpo principal” es un ensayo bastante académico y simplista sobre el origen biológico de la moral, en el que el autor utiliza básicamente material reciclado de sus propios trabajos, sin aportar ninguna idea nueva (ni prácticamente ningún dato) nuevo. Parece un trabajo propio de un universitario. No quiero decir con ello que el libro este mal escrito o que diga cosas disparatadas. Por el contrario, posiblemente resultaría interesante a un lector completamente nuevo en el tema, asi que mi critica debería moderarse en este sentido.

La pregunta fundamental que plantea de Waals es: cual es el origen de los códigos morales de las sociedades humanas? El autor argumenta que la “empatía”, un sentimiento que constituye el germen de todos los sistemas éticos, es una ‘adaptacion’; esto es, la empatía ha surgido a lo largo de la evolución de nuestra especie (y no solo de nuestra especie) debido a los beneficios en términos de supervivencia y reproducción para quienes la practican. En definitiva, que los individuos capaces de cooperar con otros tienen muchas mas probabilidades de sobrevivir y reproducirse que los menos cooperativos. Al menos en algunas especies sociales donde los individuos aislados tienen pocas opciones.

La hipótesis es bastante razonable y el autor la fundamenta bien con datos y ejemplos. La alternativa, naturalmente es la “tabula rasa”; en este caso, que los códigos morales surgieran de repente al tiempo que las sociedades complejas. Dado que todas las sociedades conocidas, incluidos los cazadores-recolectores de los que tenemos información, tienen códigos éticos a menudo tan complejos y sofisticados como los de las sociedades tecnológicamente avanzadas, el presumir un origen biológico a la moral es una apuesta bastante segura. Como ya hemos visto tantas veces, la refutación de la tabula rasa es cosa fácil, sin embargo de ahí no surge directamente una explicacion completa y satisfactoria del origen de la moral, aunque posiblemente nos ponga en el buen camino para ello.

Sin duda lo mejor del libro son las historias que cuenta de Waals sobre su propia experiencia con chimpancés o los experimentos sobre el sentido de la justicia en monos capuchinos.

Los apéndices se refieren solo tangencialmente al cuerpo principal del libro y a mi no me resultaron particularmente interesantes.

El libro fue publicado en español por la editorial Paidos en 2007.

PS. Pido disculpas por la horrorosa ortografía de este post, que he tenido que escribir en un teclado en ingles en el que no se pueden poner acentos a menos que el propio Word se ocupe de ello.

10 comentarios

Archivado bajo Uncategorized