Archivo mensual: agosto 2010

Predicción de orgasmos vaginales por la forma de caminar

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El otro día fui a comprar el periódico en mi pueblo y me crucé con dos vecinos (a los que no conocía); uno de ellos presumía en un tono de vez notablemente alto de su capacidad de predecir qué periódico en particular se disponían a comprar los parroquianos. No tengo ninguna razón para dudar de las capacidades predictivas del tipo aquel, aunque tal capacidad no parece demasiado difícil. Supongo que lo que no le resultaría tan fácil a mi vecino fanfarrón sería describir explícitamente los factores que le llevan hacer sus predicciones.

Esta historieta viene a cuento por una noticia que saltó a los periódicos la última semana, sobre las capacidades predictivas de un investigador canadiense, afincado en Bélgica, François de Carufel. Aunque en este caso, lo que predicen François y sus colaboradores es si una mujer tiene o no (con frecuencia) orgasmos vaginales. Y la base de esta predicción estriba (de acuerdo con los investigadores) exclusivamente en su forma de caminar.

La noticia la comentaba brevemente el Público en su edición del 27 de agosto, pero  el trabajo de investigación en la que se basa es un artículo de 2008, titulado:  “El historial de orgasmos vaginales de una mujer es deducible a partir de si forma de caminar”. El contenido del artículo está abierto, así que si alguien quiere leerlo está aquí.

En pocas palabras, lo que hacen en este trabajo es sencillo. Primero buscan un grupo de mujeres, en este caso estudiantes belgas, dispuestas a participar en el estudio, a las que someten a un cuestionario sobre su actividad sexual. Seguidamente, las participantes son filmadas mientras caminan brevemente. Ellas no saben cuáles son los objetivos o hipótesis de la investigación.

En una segunda fase, los sexólogos (entre ellos el propio Carufel) examinan los vídeos y hacen sus predicciones (supuestamente,  sin haber visto los resultados de las  entrevistas). Un sencillo test estadístico indicó que los investigadores acertaron con una frecuencia mucho mayor que la esperable por azar; de hecho, el porcentaje de aciertos fue de alrededor del 80% ¡Aleluya!

Aunque encuentro el estudio interesante, opino que tiene dos problemas serios que debían haberse evitado. El primero y principal es que conclusión no está lo suficientemente apoyada por los datos. En un vídeo de una mujer caminando, un observador obtiene información instantánea sobre múltiples aspectos de la persona. Su forma de vestir, su expresión, su peinado y… naturalmente, su forma de caminar. Habría que diseñar un dispositivo experimental que permitiera eliminar todas esas variables. Por ejemplo, los vídeos podrían tratarse con un software que convirtiese las imágenes en meras siluetas o representaciones que caminan. Los investigadores se limitan a afirmar que su juicio se basa exclusivamente en la forma de caminar y esto en a todas luces insuficiente.

Un problema adicional estriba en el hecho de que los sujetos capaces de hacer las predicciones están “apropiadamente entrenados”, pero no se describe en qué consiste exactamente tal entrenamiento. El trabajo podría haber abordado esta cuestión sin demasiada dificultad. Por ejemplo, si a un grupo de observadores no-expertos se les somete aun mínimo entrenamiento: simplemente ver un vídeo con una muestra de mujeres caminando más información sobre su estatus OV  ¿el porcentaje de aciertos en este caso sería inferior al caso anterior? ¿realmente es necesario tener un doctorado en sexología?

Algunos estudios han puesto de manifiesto las notables capacidades de discriminación  que tienen sujetos completamente normales expuestos a la mera visión de una imagen durante un corto espacio de tiempo. En estos estudios se vio que personas sin ninguna preparación en psicología de empresa predecían mejor que los expertos el éxito de un jefe de ventas o de un profesor universitario, con tan sólo ver la imagen durante algunos milisegundos (más sobre esto  aquí)

Además, la muestra es ridículamente pequeña y culturalmente próxima a los investigadores, por lo que la generalización al resto de la humanidad requerirá  mucho más trabajo.

A pesar de las críticas, me gustaría dejar claro que no estoy en contra de este tipo de investigaciones (todo lo contrario) y que  creo que la conclusión del trabajo es totalmente plausible; sólo que  la investigación es manifiestamente mejorable.

Debo agradecer y agradezco a Fernando Santiago por haberme sugerido el tema de este post.

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